Daniel Calparsoro, director de la miniserie “El Castigo” y los cinco protagonistas d ela misma Guillermo Barrientos, Miriam Giovanelli, Joel Gómez, Esmeralda Moya y Oscar Sinela, protagonizaron la sesión más emotiva de la segunda jornada de Fancine al participar en el encuentro con el público para hablar de la tv-movie de Antena3 que logró uno de los mayores éxitos de audiencia de la pasada temporada al sumar 8 millones de espectadores. Previamente, el director y los actores mantuvieron un encuentro con la prensa en el Rectorado en el que rememoraron los peores y los mejores momentos de la serie que para todos ellos supuso un espaldarazo en sus carreras como actores.

Daniel Calparsoro logró finalmente sacar adelante este proyecto, “que tenía en cartera desde hace ya algún tiempo, en primer lugar como guión cinematográfico, y que finalmente gracias a la apuesta realizada por la pude plasmar en uno de los formatos más actuales la tv movie con un resultado estupendo en cuanto a calidad y en cuanto a repercusión en el público”. Calparsoro alabó mucho la entrega y la profesionalidad de los jóvenes actores que componen el elenco del film, “que fueron capaces de rodar un película complicada, en unas condiciones bastantes duras y para la que era precisa bastante disciplina artística” y afirmó que “el talento termina abriéndose camino a pesar de las dificultades que se pueda encontrar”.

Los cinco actores coincidieron en que a pesar del título y del contenido de la serie, la oportunidad de protagonizarla fue un gran premio que nos ha permitido ser reconocidos por muchas personas y nos ha abierto las puertas a otros proyectos. La experiencia, para todos ellos, “fue físicamente dura…, pero muy gratificante desde el punto de vista profesional porque nos dio la oportunidad de trabajar con un equipo muy preparado que sabía lo que quería hacer y disponía de los medios para hacerlo” en palabras de Guillermo Barrientos que en la serie encarna a Alejandro el protagonista que se escapa y que tuvo un desgaste físico muy alto en algunas escenas.

Esmeralda Moya y Miriam Giovanelli (Eva y Simona en la ficción), también coinciden básicamente en lo mismo… “fueron duras algunas escenas de torturas porque eran bastante reales”, -explica Esmeralda- “pero creo que lo más duro fue que se terminó”, apostilla Miriam. Las dos también coincidieron en definir la experiencia como una especie de master concentrado en seis semanas, en el que aprendes más que en meses de escuela normal y que además sirve para que te vean mucha más gente que en un año haciendo monólogos en bares de Madrid.

Joel y Oscar, que eran los que menos experiencia previa tenían, también se mostraron encantados con la experiencia que “nos ha servido de experiencia y de trampolín para poder rodar nuevas series de televisión, algún corto y parece que para algunas cosas de cara al futuro de las que hablaremos cuando se vayan cerrando… por aquello del gafe”.

Una vez finalizada la comparecencia ante los medios, el elenco de El castigo se dirigió a la sala 1 del cine Alameda, donde les esperaba un público deseoso de conocer de primera mano las experiencias de sus ídolos de televisión y de tributarles el homenaje que se merecen por esa magnífica recreación de unos hechos reales que fue “El Castigo”, todo un premio para unos actores noveles que, como vaticinó el director seguro que terminan abriéndose camino, a pesar de las dificultades, porque talento les sobra.