Parece que es algo recurrente en la historia de la humanidad que habiendo más mujeres que hombres, los puestos de representación y de poder estén ocupados por hombres. Quizás hoy en día el ejemplo más claro sea que de 27 Estados miembros sólo Ángela Merkel es presidenta de uno de ellos y no es un país cualquiera, es de Alemania, el estado miembro con más poder en el Parlamento Europeo por ejemplo, también porque es el más poblado de Europa.

No queremos iniciar un debate en este blog sobre si se debe legislar para obligar a gobiernos y a empresas a “poner” mujeres en los puestos más altos pero sí queremos denunciar un hecho que parece inconcedible a las puertas de la Presidencia Española de la UE.
Jon Worth, blogger europeo, después de leer noticias como esta en European Voice (en inglés), toma conciencia de una problema que puede no solucionarse en años. La formación de la próxima Comisión Europea puede tener incluso menos mujeres que la pasada (recordemos que sólo había ocho de 27 estados miembros). Jon ha creado junto con otros bloggers europeos un blog que contiene una petición para exigir a los Estados miembros que propongan más mujeres porque considera (y nosotros también) que al menos un tercio de la nueva formación deberían de ser mujeres. Esto es lo que en inglés se llama una “blog action” es decir, que bloggers de toda Europa y por qué no, de todo el mundo escribamos un post para conseguir que los Estados miembros de la UE propongan más mujeres. Así que desde , hacemos la misma petición a los bloggers que si consideráis oportuna esta petición escribáis un post y a los lectores que firméis la petición.
La misma vice-presidenta de la Comisión Europea, ya nos lo comentaba en este post en una entrevista realizada la semana pasada. No se puede hablar todo el día de políticas de “equilibrio de género” y que luego, los impulsores de esas políticas manden solo hombres a la UE.
Veremos a ver que es lo que pasa.
Nota: La Comisión Europea se forma de la siguiente manera. Hay 27 Estados miembros, cada gobierno propone un nombre para la Comisión y José Manuel Barroso, presidente de la Comisión (el único que ya sabemos) tiene que aceptar esos nombres. Una vez que las propuestas están realizadas, Barroso presenta los candidatos a comisarios y comisarias al Parlamento Europeo y los eurodiputados tienen que rechazarlo o aprobarlo. Lo decimos en singular porque no se discute nombre por nombre sino la formación entera.