Una numerosa representación del ámbito de la formación de personas adultas participaron ayer 20 de noviembre de 2009 en la presentación del libro Experiències d’aprenentatge: formació de persones adultes i universitat, un compendio de experiencias de más de una treintena de profesionales vinculados a este espacio educacional.

La publicación, que nace en un seminario celebrado hace un par de años, pretende mostrar las experiencias que el personal docente ha acumulado y ponerlas al alcance de otros compañeros. El acto, en el que han participado diferentes personas vinculadas al proyecto de edición, se ha iniciado con la intervención de José Manuel Gil, director de la Unidad de Soporte Educativo () de la UJI y uno de los coordinadores del libro con Leonor Lapeña y Raquel Flores, quien ha explicado que la publicación del libro supone dar publicidad a lo que se hace diariamente en la práctica.

La vicerrectora de Cooperación Internacional y Solidaridad, Eva Alcón, quien ha participado por su relación en el proyecto cuando ocupaba el Vicerrectorado de Estudiantes, ha asegurado que la relación entre los centros y la Universidad se ha consolidado durante estos últimos años y que eso ha posibilitado editar un libro que “refleja ilusiones y también preocupaciones”. Por su parte, Raquel Flores, técnica de orientación de la USE, ha destacado la satisfacción de los autores quienes “nunca pensaron que sus experiencias iban a tener esta trascendencia”.

El inspector técnico de la Consejería de Educación, Vicent Domenech, ha aludido en su intervención a la importancia que tiene la formación de personas adultas como una de las formas “de integrar a los adultos dentro de las exigencias de la sociedad actual y contribuir a formar ciudadanos de calidad”. Joan B. Simó, ex responsable de los centros de Formación de Adultos de Castellón, quien ha escrito el prólogo y alguno de los capítulos del libro, ha asegurado que la publicación “implica profesionalidad y colaboración entre dos sectores que han trabajado al unísono y que están tan separados como la universidad y la educación de personas adultas”. Leonor Lapeña, vicerrectora de Estudiantes y Ocupación, ha acotado la presentación con el deseo de que esta colaboración sea lo más ágil posible y que vaya más allá de la preparación de las personas que quieren entrar en la universidad a través del acceso de mayores de 25 años, recordando que una las funciones de la universidad es la formación durante toda la vida.

Las aportaciones publicadas en esta obra ofrecen una visión actualizada y científica de la relevancia de que las universidades intervengan en la formación del profesorado de educación de adultos. Una obra que, también, puede servir de guía, reflexión, o de innovación, para que los nuevos profesionales que se integren en esta etapa educativa mejoren su tarea.