Getafe, 12 de noviembre de 2009.

En el marco de la Semana de la Ciencia 2009, la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) desarrolló ayer una mesa de debate sobre Ciencia e investigación penal e información basada en el estudio de cadáveres y restos humanos. El acto tuvo lugar en el Aula Magna y contó con la participación de expertos, policías, académicos y otros profesionales, que explicaron los métodos científicos que se utilizan en un proceso penal.

Ahora que este tema está tan de moda en la ficción audiovisual, esta mesa de debate se propuso ofrecer una visión lo más fidedigna posible a la realidad, dando a conocer cómo los cuerpos de seguridad del Estado estructuran las investigaciones penales y cómo funciona posteriormente el proceso judicial. Los participantes en la mesa fueron Miguel Ángel Santano Soria, Comisario General de Policía Científica; Jose Luis Prieto, médico forense y experto en antropología forense; Ana Mª García Gambín, entomóloga de la Sección de Antropología de la Comisaría General de Policía Científica; y Juan José López Ortega, Magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid.

Miguel Ángel Santo Soria explicó la estructura de la Policía Científica y todas las labores de investigación que lleva a cabo. Quiso destacar que, en contra de la opinión generalizada, la fase más importante del proceso está al inicio en la inspección ocular, “irrepetible y clave para el desarrollo del trabajo policial”. El Comisario General hizo un repaso del funcionamiento de la Unidad Central de Identificación, que cuenta con un sistema español de identificación de huellas dactilares y de la Sección de Antropología, que hace estudios fisonómicos y retratos robots, entre otros trabajos. También habló de la Sección de Criminalística, que investiga Balística y Acústica forenses, Documentoscopia (estudia toda clase de documentos), Pericias Informáticas, ADN, y que cuenta con un laboratorio químico-toxicológico.

Sobre la identificación de cadáveres y restos humanos habló el forense Jose Luis Prieto. Aunque la medicina y la antropología forense también se utilizan en personas vivas para determinar la edad de personas sin identificar o estudiar los rasgos de personas grabadas con vídeo-cámaras de seguridad, gran parte del trabajo de estas especialidades se realiza con cadáveres en diferentes grados de conservación. “Aunque se tienda a pensar que el ADN es la única forma de identificar a una persona, también se puede hacer con huellas dactilares, radiografías o estudios odontológicos, que se consideran elementos confirmatorios”, aseveró. Además, los médicos y antropólogos forenses se ayudan de indicios secundarios, como el reconocimiento visual de familiares y conocidos, ropa y objetos personales.

Entomología Forense

A continuación, la entomóloga forense Ana Mª García Gambín explicó a los asistentes los principios de la Entomología Forense, el estudio de los insectos en cadáveres en descomposición, una rama científica que empezó a valorarse recientemente. “Los insectos son muy sensibles a los cuerpos en descomposición, acuden rápidamente a los cadáveres en sucesiones predecibles y tienen ciclos reproductivos cortos, lo que ayuda a situar la muerte en un marco espacio temporal bastante exacto”, afirmó. No todas las especies de insectos tienen interés forense y los que se estudian son las larvas necrófagas, de las que se averigua la especie mediante estudios de ADN, y que sirven para datar la muerte del cadáver, saber si ha sido trasladado o incluso conocer si había consumido algunas sustancias antes de morir. La entomóloga forense adelantó que, aunque aún no se ha realizado en España, “ya es posible extraer e individualizar el ADN humano de una larva necrófaga que lo haya ingerido, aun sin tener el cuerpo”.

Por último, el Magistrado Juan José López Ortega hizo hincapié en la importancia de las pruebas periciales dentro de los procesos penales, ya que “los peritos acercan conocimientos científicos a los jueces que éstos no poseen y sin los cuales no podrían tomarse resoluciones judiciales”. No obstante, destacó la necesidad de llegar al consenso entre varios peritos ante una prueba, pues los elementos valorativos e interpretativos juegan un papel muy relevante que podría entorpecer el proceso.

Por la mañana, en el campus de Leganés se celebró, además, otra mesa de debate bajo el título “La ciencia en la investigación penal: recogida de muestras y estudio de ADN para la identificación del imputado”, en la que participaron Antonio del Amo Rodríguez, Comisario Jefe de la Unidad Central de Coordinción Operativa de la Comisaría General de Policía Científica; Carmen Solís Ortega, Inspectora Jefe y Responsable del Servicio de Coordinación Analítica (Biología-ADN y Químico-Toxicológico) de la Comisaría General de Policía Científica; Juan José López Ortega, Magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid; Manuel-Jesús Dolz Lago, Fiscal del Tribunal Supremo; y Helena Soleto, Profesora Titular de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid y coordinadora de estas jornadas.

Asimismo, durante toda la jornada se exhibió un Camión Laboratorio Móvil de la Policía Científica, donde los visitantes pudieron ver las equipaciones con las que cuentan estos vehículos y conocer más sobre su labor.

 

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