– Concha Durán, de la CHE, indica en la Universidad de Navarra que en la cuenca del Ebro se han destinado más de 2 millones para luchar contra el mejillón cebra

“La incursión de especies invasoras constituye la segunda causa de pérdida de en el mundo”, destacó hoy en la Universidad de Navarra Concha Durán, bióloga y jefa del Servicio Ecológico de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). La experta, que intervino en unas jornadas sobre especies invasoras de agua dulce organizadas por la Facultad de , habló sobre “El mejillón cebra en la Cuenca del Ebro, situación actual de las poblaciones y evaluación de las medidas de gestión”.
Según afirmó la especialista, la afección socioeconómica de esta especie es evidente, pero también lo es ya su impacto medioambiental. “En contra de la idea extendida de que el mejillón cebra limpia las aguas, lo que sucede es que el filtrado que provoca acaba con el fitoplancton de las cuencas y por lo tanto, con la base de la cadena trófica que sustenta a las demás especies. Al mismo tiempo, su efecto de filtrado hace que aumente la transparencia del agua y, con ella, la presencia de algas sumergidas, muy dañinas para otras especies y cultivos”.
Respecto a las pérdidas económicas que produce este crustáceo, subrayó que en el caso de la CHE el dinero invertido para erradicarlo supera los dos millones de euros: una suma dedicada sobre todo al control y prevención. Los regantes, por su parte, “han empleado grandes sumas para instalar sistemas de control mediante cloro y peróxido de hidrógeno. Un ‘tratamiento’ que acaba con el mejillón cebra al 100% en sistemas cerrados (balsas, canales de riego, etc.), pero no en los ríos -el origen del problema-, donde no es posible utilizarlo por los daños ambientales que causaría”, explicó.

Situación del mejillón cebra en Navarra

Concha Durán habló sobre la situación actual del mejillón cebra, que desde 2001 -cuando se descubrió su presencia en cuencas de ríos españoles- ha afectado a seis grandes cuencas del Ebro. Sin embargo, confirmó que “este año sólo se ha hallado un positivo en una nueva subcuenca en Cataluña”. En el caso de Navarra, agregó que está presente en las cuencas, embalses y canales abastecidos por los canales de Tauste e Imperial, lo que supone un desembolso económico importante para comunidades de regantes como la de Tudela.
Por último, en relación a los métodos para acabar con la invasión del mejillón cebra, Concha Durán insistió en que el uso de cloro y peróxido de hidrógeno sólo acaba con él en su destino, no en el origen (cuencas de los ríos), para lo que no existe ningún método efectivo. “La esperanza se encuentra en la investigación que se desarrolla en su mayor parte en centros de EE. UU. y que apunta a las toxinas generadas por las bacterias Pseudomonas fluorescens como posible tratamiento contra el crustáceo en aguas abiertas”, afirmó.

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