Bilbao, 23 de noviembre de 2009. 

acoge los días 23 y 24 de noviembre un congreso sobre la Ayuda Psicológica en Situaciones de en el que se ha dado a conocer el Informe final resultante del Proyecto de Investigación Europeo IPPHEC (Improve the Preparedness to give Psichological Help in Events of ) en el que varios equipos de cinco países europeos se han dedicado a examinar la asistencia sanitaria prestada en catástrofes internacionales en los últimos años. Psicólogos que han atendido a víctimas de catástrofes de origen natural o humano como los atentados del 11 M o de , el o el terremoto de Abruzzo han sido invitados a este encuentro que tiene como objetivo mejorar la preparación psicológica de los profesionales que atienden situaciones de catástrofe, emergencia y crisis.

 

Y es que cada año millones de personas se ven afectadas por desastres, conflictos, guerras, atentados terroristas y epidemias. Sufren, por ello, enfermedades, pierden sus casas, se ven separados de sus familias o mueren. Se calcula que en el 2007, 142 millones de personas resultaron afectadas por 724 desastres en el mundo. Estos sucesos general consecuencias sociales y psicológicas que a menudo reducen las posibilidades de los implicados para seguir adelante con sus vidas. El principal problema al que se enfrentan estas personas es un sentimiento de pérdida que se produce a varios niveles: en relaciones personales y bienes materiales, en posibilidad de encontrar ingresos económicos, en cohesión social, dignidad, seguridad, confianza, en imagen en uno mismo y de la comunidad a la que pertenece y, sobre todo, en una gran pérdida de confianza en el futuro.

La mayoría de las personas se recuperan del impacto del desastre vivido, a través de un proceso de duelo por lo perdido y de adaptación al cambio. Si embargo, algunas personas desarrollan problemas psicológicos que pueden llegar a ser graves y crónicos y, en casos especialmente severos (víctimas de holocausto, por ejemplo) afectar a la siguiente generación.

Numerosos equipos de investigación en todo el mundo han estudiado la respuesta humana a los desastres y las consecuencias de éstos. Hoy disponemos, por ello, de información que nos permite elaborar propuestas sobre los mejores modos de prepararse para una emergencia, cómo actuar ante ellas en los primeros momentos y cómo responder en el largo plazo para favorecer la recuperación.

Los principios fundamentales de la atención a los aspectos psicológicos y sociales en situaciones de desastre pasan por no olvidar que las víctimas son en su mayoría personas sanas que sufren una reacción normal ante una experiencia emocionalmente impactante. El punto principal del cuidado psicológico es la movilización de los recursos de apoyo social de las víctimas (familiares, amigos…) de modo que la adaptación a la experiencia es posible.

Además de la buena voluntad y la colaboración de las personas cercanas, es conveniente utilizar técnicas específicas para ayudar a las víctimas de estas experiencias. Por ello, es necesario entrenar a los profesionales y a los no profesionales implicados en la atención a las víctimas con el fin de que sepan qué esperar y cómo actuar del modo más útil. Este entrenamiento se hace más necesario en el entorno hospitalario, donde acuden muchas de las víctimas inmediatamente después del desastre vivido.

El Proyecto IPPHEC se dirige a definir y proponer procedimientos de actuación dirigidos tanto a profesionales que atienden catástrofes, tanto si poseen formación psicológica como si no, para mejorar su preparación para manejar efectos psicológicos en víctimas de catástrofes que llegan a los hospitales y a otros dispositivos sanitarias. Asimismo, se plantean recomendaciones para orientar el entrenamiento de estos profesionales en este campo.

Este trabajo ha sido desarrollado conjuntamente por 11 equipos de investigación de diferentes países europeos (Italia, Reino Unido, Francia, Alemania, Noruega, España…) y ha sido financiado por la Unión Europea. Uno de los equipos participantes en el proyecto ha realizado su tarea en el País Vasco y está compuesto por investigadores de la Universidad de Deusto, del Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco y del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Basurto. El liderazgo del proyecto global y su coordinación ha correspondido a Simona Agger (Italia).

La reunión de la Universidad de Deusto supone el broche final del proyecto y el escenario para la presentación de las recomendaciones finales que se han de difundir a todas las instituciones europeas relacionadas con la atención a las víctimas de desastres. Diversos investigadores nacionales e internacionales han debatido sobre estas propuestas e intercambiado opiniones basadas en su experiencia en este tipo de situaciones y en las investigaciones realizadas sobre el tema.

En este sentido, el Proyecto IPPHEC supone un paso más en la mejora de la atención, en el plano psicológico y social, de las personas que en todo el mundo sufren las consecuencias de las catástrofes, naturales o causadas por el hombre. La unión de numerosos equipos de investigación de diferentes países europeos supone una colaboración fundamental pata resolver problemas que con frecuencia afectan a más de un país y, sin dudad, implica también la voluntad de considerar los problemas de los grupos humanos concretos como problemas de toda la humanidad, que deben ser resueltos entre todos.

Entre los participantes en el encuentro, se encuentran además de Simona Agger, Miguel Ángel González Torres, Coordinador del congreso, Monica Thompson, psicóloga clínica que se ha centrado en los atentados de Londres, Francisco Duque Colino, psicólogo clínico que centró su discurso en el apoyo psicológico a las víctimas del y Lars Weisaeth, psiquiatra y psicoanalista cuya ponencia versa sobre los afectados por el tsunami asiático.

Etiquetado con:

Noticia clasificada como: GeneralNoticiasUniversidades del País Vasco

Te gustó este artículo? Subscríbete a mi RSS feed