Se trata de 70 plátanos de sombra de casi 100 años de edad, que suponen apenas un tercio de los que fueron plantados a comienzos del siglo XX.

Sus autores advierten del alto valor ecológico de esta plantación, y piden que se aprovechen las obras del Metro para garantizar su conservación.

En la provincia de Granada, al igual que en otras provincias españolas, las alineaciones de árboles de sombra a lo largo de caminos y carreteras se introdujeron con la política de ordenación del territorio desarrollada a principios del siglo XX. Sin embargo, dichas formaciones arbóreas están sufriendo un importante retroceso, especialmente aquellas constituidas por el plátano de sombra (platanus hispanica), las más antiguas y valiosas, de tal forma que en la actualidad son muy pocas las vías de comunicación que disfrutan de estas arboledas tan poco valoradas en el Sur de España y tan protegidas y cuidadas en el Norte de nuestro país o en otros países europeos como Francia, Países Bajos, etc.

En este contexto, el profesor de la Universidad de Granada José Gómez Zotano, en colaboración con sus alumnos de la licenciatura de Geografía, ha realizado un estudio de este tipo de sistemas arbóreos con el objetivo de poner en valor la platanera de la carretera de Granada a Armilla, una de las más importantes que quedan en la provincia de Granada. Para ello, adapta el concepto acuñado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) “árboles fuera del bosque” para su análisis y clasificación dentro de las “formaciones arbóreas lineales”, proyecto de investigación que se está llevando a cabo en el Instituto de Desarrollo Regional de la UGR.

Gran valor ornamental

De acuerdo con el profesor de Geografía, “los plátanos de sombra son uno de los elementos arbóreos más utilizados en paisajismo por su gran valor ornamental, siendo usual verlo en jardines y espacios verdes, pero lamentablemente es cada vez más infrecuente su utilización en plantaciones lineales asociadas a carreteras o caminos por la falsa creencia de que suponen un peligro para la seguridad vial”.

Según el informe, el plátano de sombra presenta numerosas bondades: es una especie arbórea muy resistente a la contaminación y a las condiciones climatológicas adversas (sequías y heladas), es un árbol robusto, elegante y decorativo, de crecimiento rápido y a su vez es una especie longeva (puede llegar a los 300 años). Además, su gran porte y hojas de gran tamaño ofrecen una sombra generosa y fresca. Todas estas características hacen más agradables los trayectos por las vías de tráfico y por ello el plátano de sombra se ha consolidado como el árbol ornamental más habitual dentro del paisaje ‘rururbano’ español.

El origen de la carretera de Granada a Armilla y, por tanto, el de la plantación de los plátanos de sombra existentes en la actualidad, se remonta al programa que hizo el Ministerio de Obras Públicas a inicios del siglo XX para arreglar los circuitos de tráfico mas deteriorados y transitados, que, en este caso, se correspondía con el tramo citado, itinerario obligado para la salida de todos los camiones de basura. En aquella época se le dio bastante importancia a la plantación de árboles en las carreteras para proporcionar sombra y proteger el betún. Además, ejercían de balizas pintándoles el tronco de color blanco.

Sólo queda un tercio

Hoy en día sólo queda un tercio de la formación inicial -muchos de ellos se han eliminado sin ser repuestos-, es decir, 70 ejemplares de casi 100 años de edad con una separación media de cinco metros, muy inferior a la inicial. Todos estos árboles se conservan en el municipio de Armilla a excepción de los existentes en la rotonda del Palacio de Congresos de Granada.

El informe realizado en la UGR denuncia las malas condiciones de conservación en que se encuentran (muchos presentan podas excesivas y enfermedades debido a un mal mantenimiento), además del asedio del cemento y del asfalto y de las talas indiscriminadas a que han sido sometidos por dificultar la visibilidad de edificios cercanos o por realizar ampliaciones de la carretera.

El estudio culmina con una serie de recomendaciones básicas para mantener, mejorar y regenerar los plátanos de sombra de Armilla aprovechando las obras del Metropolitano. Así, el experto de la UGR aboga por considerarlos como árboles históricos -constituyen una de las pocas hileras arbóreas que se mantienen en la provincia de Granada- y funcionales ya que, además, ejercen como uno de los pocos puntos verdes (sumideros de CO2) del municipio de Armilla y hacen más agradable la entrada al mismo.

Además, este trabajo apuesta por regenerar la platanera plantando nuevos árboles de la misma especie en aquellos huecos donde han sido talados, desde el Centro Comercial Carrefour, hasta la Iglesia de San Miguel; mejorar las condiciones de habitabilidad de los mismos -quitándoles el asedio del cemento e integrándolos en zonas ajardinadas paralelas a la carretera-, y evitar las podas excesivas e innecesarias.

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