Hace unos veinticinco siglos, en Grecia, existió una sociedad de astrónomos, filósofos, músicos y matemáticos que se autodenominaban Pitagóricos. Es de esperarse que el “líder” de esta doctrina sea el mismo Pitágoras de Samos (sí, el del teorema de Pitágoras), incluso cuenta la leyenda que este hombre se hacía por demás el importante, y le hablaba a sus súbditos desde atrás de una cortina, y para verlo a la cara se requerían años de servicio. 

Estas personas estaban unidas por la creencia de que todo el universo estaba armónicamente formado por números, especialmente por números racionales. Concebían la abstracción del número racional como señal de pureza y divinidad: por eso creían también en la pureza del alma, y que las cosas terrenales como el propio cuerpo eran despreciables (y eran vegetarianos por miedo a comerse a un amigo reencarnado).

El tetrakys era una figura sagrada, porque reunía en un símbolo todas las creencias, y representaba la armonía del mundo para ellos. En este hecho pueden apreciarse los inicios de la creencia actual de la numerología, ya que habían inventado un complejo sistema de significados y simbolismos alrededor de ese triángulo formado por un punto, luego dos, tres y cuatro:

  1. La Unidad: Lo Divino, origen de todas las cosas. El ser inmanifestado.
  2. La Díada: Desdoblamiento del punto, origen de la pareja masculino-femenino. Dualismo interno de todos los seres.
  3. La Tríada: Los tres niveles del mundo: celeste, terrestre, infernal, y todas las trinidades.
  4. El Cuaternario: los cuatro elementos, tierra, aire, fuego y agua, y con ellos la multiplicidad del universo material.*

El conjunto constituye la Década, la totalidad de Universo: 4: 1 + 2 + 3 + 4 = 10 = 1 + 0 = 1.

*Wikipedia dice que el cuatro hace referencia a los “cuatro elementos”, pero según tengo entendido, esto es una idea de Aristóteles, que vivió unas décadas después. Así que el significado del “cuatro” podría estar en la concepción de la geometría de esa época: el punto, la recta, el plano y el sólido.

El hecho es que este grupo de excéntricos vivía feliz en su mundo armónico y numérico, hasta que uno de sus miembros, Hipaso de Metaponto, intentó encontrar la relación que había entre un lado de un cuadrado cualquiera y su diagonal.

Y descubrió (paradójicamente mediante el teorema de pitágoras) que ningún número natural, ni ninguna relación de otros números naturales podía explicar el resultado: la raíz cuadrada de 2, que es 1,4142135… seguido de infinitos números sin ninguna regla o patrón.

Hipaso estaba emocionado y corrió a mostrar su descubrimiento al mundo, que implicaba derrumbar los fundamentos de la Sociedad. Hipaso se convirtió en el equivalente a Galileo en la edad media, pero no corrió su misma suerte. Fue desterrado de la Sociedad Pitagórica, y el acto de destierro incluía una ceremonia de funeral, con entierro de cajón (sin meter al tipo adentro) y colocación de una lápida que simbolizaba la muerte del hereje para la Sociedad.
De aquí en adelante no se sabe si se suicidó, o fue asesinado por otro fundamentalista.

Por suerte “la verdad” finalmente salió a la luz, y posteriormente se descubrieron otros números irracionales que hoy son más populares, como Pi = 3,141592… que todos conocemos como la relación entre el diámetro de un círculo y su perímetro.

Cuando Pi casi fue 4
En EEUU, 1897, quisieron decretar por ley que el número Pi sea 4, sí, así de ridículo como se oye.

Numerología, ridiculez con todas las letras
Increíble la lista de errores e inexactitudes que se pueden encontrar en esta creencia, que definitivamente es una de las más ridículas.