Investigadores botánicos descubrieron que muchas más plantas de las tradicionales carnívoras, matan insectos para autofertilizarse con sus cadáveres.

El profesor Mark Chase de la Universidad de Londres lideraba una investigación que descubrió que los “pelos pegajosos” en los tallos de muchas plantas de jardín, como las de papas o tomates, les sirven para capturar y matar insectos que se posen sobre ellos. Finalmente terminarán cayendo al suelo y descomponiéndose en las cercanías de la planta. Lo cual es un curioso mecanismo de autofertilización que ayuda a la planta a obtener nutrientes en tierras pobres. Se podría decir que muchas plantas son “carnívoras indirectas”.

Los investigadores, que publicaron su estudio en la Botanical Journal of the Linnean Society, comentan:

“Es curioso pensar que podríamos estar rodeados de plantas asesinas sin saberlo. Estamos acostumbrados a pensar en las plantas como seres inmóviles e inofensivos, por eso es profundamente inquietante pensar que existen muchas más plantas carnívoras de las que solíamos conocer.”

Y después dicen que las películas de ciencia ficción no pueden volverse realidad alguna vez. ¿Alguien recuerda “El Ataque de los Tomates Asesinos”?
La imagen es de la secuela: “El regreso de los tomates asesinos, cuando los buenos vegetales se vuelven malos”.