Esta nueva tecnología, desconocida en España, se ha aplicado ya a 26 pacientes de fibromas (miomas) uterinos y al tratamiento paliativo del dolor de 4 pacientes con óseas. Por tanto Sevilla es la primera ciudad española donde está disponible esta nueva tecnología de cirugía.

Este nuevo laboratorio es fruto de la colaboración entre el Grupo de Física Interdisciplinar, la empresa sevillana Instituto Cartuja y las multinacionales General Electric (Estados Unidos) e InSightec (Israel).