La Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla y el Consejo de Seguridad Nuclear han llegado a un acuerdo para la puesta en marcha de un proyecto de investigación con el fin llevar a cabo una mejora en las técnicas de tratamiento por radioterapia que permita garantizar la seguridad del paciente ante las radiaciones a las que está expuesto.

Al frente de este proyecto se encuentra el profesor Francisco Sánchez Doblado, perteneciente al Departamento de Fisiología Médica y Biofísica, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla. Los trabajos de este investigador han supuesto hasta la fecha, una importante aportación a la comunidad científica internacional, reflejado en numerosos artículos publicados en revistas de gran relevancia dentro del ámbito de la radioterapia. Esta modalidad terapéutica, junto con la cirugía y la quimioterapia, representan actualmente los pilares básicos para la curación del cáncer.

El objeto de este proyecto es la utilización de un dispositivo digital, que se sitúa en la sala de irradiación, capaz de evaluar la contribución neutrónica a las dosis equivalentes recibidas en distintos órganos del paciente durante el tratamiento y que permita, de forma operativa, la valoración del riesgo radiológico asociado a la presencia de neutrones. Los experimentos irán encaminados a la validación de dicho detector digital y la correlación de su lectura con la dosis equivalente en los órganos del paciente.

Datos epidemiológicos muestran que con una exposición a radiaciones ionizantes por encima de los valores normales crece el riesgo, por ejemplo, de un segundo cáncer de próstata y segundo cáncer de mama treinta años después de haber iniciado el tratamiento. En un reciente estudio, se concluye que incluso cuarenta años después de la irradiación terapéutica de un cáncer de cervix, los supervivientes permanecen con riesgos de contraer un segundo cáncer.

El proyecto consiste en introducir un detector semiconductor activo alojado en un maniquí antropomórfico, difícilmente saturable, que permite una lectura inmediata de los resultados de la medición, a través de un sistema ágil que permitirá la monitorización de cada paciente durante el tratamiento. Maniquíes de diferentes tamaños permitirán la valoración en niños y adultos. Gracias a esto se podrán inducir factores o algoritmos que nos faciliten en tiempo real la dosis a la que están expuestos los diferentes órganos del paciente, lo que permite limitarla y evitar el exceso de irradiación.