El arzobispo de Valencia, monseñor , ha elogiado la trayectoria y persona del prefecto de la congregación para la Educación Católica, el cardenal polaco , durante la ceremonia de investidura del purpurado como primer Doctor Honoris Causa de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV), celebrada esta mañana.

Según el prelado “en la persona del Cardenal Grocholewski reconocemos con facilidad que la Iglesia ama a la Universidad, que la Iglesia ama a la ciencia auténtica, y que la Iglesia ama al verdadero conocimiento”.

Para el Arzobispo, “desde este amor la Iglesia puede situarse de modo leal para colaborar en cuantos quieren contribuir al reto de hacer de la Universidad del siglo XXI una universidad digna de su tiempo y de sus gentes, digna del amor que Dios tiene a sus hijos hoy y ahora en todas las dimensiones de su existencia”, ha añadido.

En su discurso, el arzobispo de Valencia también se ha dirigido al “universitario de carne y hueso”, al que “Cristo se le propone como su mejor aliado para llevar a cabo su misión”.

En su intervención, al final del acto, monseñor Carlos Osoro, que es Gran Canciller de la Universidad Católica de Valencia, ha querido agradecer a su predecesor, el cardenal , “que tuviera la iniciativa de proponerle al cardenal Grocholewski el doctorado Honoris Causa y que lo hiciese con ocasión del I Congreso Internacional sobre la Educación Católica en el Siglo XXI”.

De esta forma, el prelado ha asegurado que la Universidad Católica de Valencia “ha querido nacer en el corazón de la Iglesia Diocesana muy unida a la Iglesia Universal que preside el Romano Pontífice”. Asimismo, “con la incorporación del cardenal Grocholewski a su más noble claustro docente de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir renueva decididamente esta vocación”.

Tras la lectura de la “laudatio”, a cargo del profesor José Ignacio Prats, doctor en Pedagogía y director del Congreso Internacional de Educación Católica de la UCV, se ha procedido al acto de investidura como Doctor Honoris Causa al cardenal Zenon Grocholewski. En la ceremonia, el rector de la Universidad Católica de Valencia le ha impuesto las insignias -birrete, el libro abierto y la medalla de doctor-, que ha seguido de los abrazos por parte de los que le acogen en su nueva comunidad universitaria.

“LECTIO” DEL CARDENAL GROCHOLEWSKI

Seguidamente, el cardenal Grocholewski ha asegurado en la lectura de su “lectio” que el marco universitario y docente “es un lugar donde la razón y la fe, expuestas en armonía, con rigor y competencia, deben elevar el espíritu humano hacia la contemplación de la verdad”. Para ello, “es necesario renovar la confianza en el poder de atracción y redención que ejerce el Crucificado no sólo sobre la historia del mundo, sino también sobre el pensamiento, sobre la capacidad del hombre de hacer uso de la razón”, ha añadido. En este sentido, ha advertido que “es la Cruz de Cristo la que debe vertebrar todo el pensamiento de una Universidad Católica”.

De igual forma, también ha expresado que la Iglesia, de una manera especial a través de sus instituciones de enseñanza de educación superior, “desea prestar un servicio a la construcción de las sociedades y de los pueblos”, y ha detallado que su papel en esta tarea es “fundamental”.

El prelado ha utilizado palabras de Juan Donoso Cortés, intelectual del siglo XIX, en las que ha manifestado que “la noción de pueblo debe ser el resultado de dos conceptos: el de “asociación y el de fraternidad” y, ha advertido, que “ambos conceptos están recogidos en la esencia de nuestra fe”.

Para finalizar su lección, el prelado ha recordado el “fiat” de la Virgen María, “síntesis de una razón iluminada por la fe, de la libertad que encuentra su gozo en la verdad y modelo de todo acto de la voluntad del entendimiento que, por analogía general en la naturaleza del hombre el fruto más hermoso de la gracia: la íntima comunión con Jesucristo, y en Él, con nuestros hermanos”.

Igualmente, en su intervención ha señalado que el hombre posee una “naturaleza singular que aspira a la libertad y a la verdad”. Así, el Cardenal también ha subrayado que el ejercicio de la libertad debe mantener fidelidad a la verdad y ha observado el primado de la contemplación sobre la acción. En su intervención, también ha destacado que “es Jesucristo la plenitud de la Verdad que libera al hombre”.

El acto académico ha sido presidido por monseñor Carlos Osoro, arzobispo de Valencia y Gran Canciller. Asimismo, han participado monseñor Agustín García-Gasco, cardenal de Valencia y fundador de la Universidad Católica; María Amparo Camarero, secretaria autonómica de Universidad y Ciencia; , vice-gran canciller y el rector .

Durante el acto académico también han estado presentes varios arzobispos y obispos españoles, rectores de otras universidades, así como varias autoridades académicas y civiles.

Entre las autoridades han figurado los rectores de la Universidad CEU-Cardenal Herrera y Universidad Católica de Ávila, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el comandante naval de Valencia, el arzobispo de Zaragoza, los obispos de Ibiza, Albacete, Segorbe-Castellón y los dos auxiliares de Valencia.

Asimismo, han asistido el Vice-Gran Canciller de la Facultad de Teología de Valencia “San Vicente Ferrrer”, el Decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad de Navarra, la directora general de Inmigración, la alcaldesa de Carcaixent y destacados miembros de la sociedad civil valenciana.

“GRATULATORIA” DEL RECTOR

Por su parte, el rector de la Universidad Católica de Valencia, en su “gratulatoria” ha destacado “la trayectoria vital, intelectual y espiritual” del cardenal Grocholewski, la cual “marca una estela por la que deberán seguir cuantos doctores honoris causa se incorporen a nuestra Universidad”.

De una manera más específica, Peris ha querido reconocer la “esencial” aportación del Cardenal al campo de las Ciencias de la Educación, puesto que “responde a la emergencia educativa sobre la que reiteradamente nos ha advertido su santidad Benedicto XVI”, ha subrayado.

Con la intención de que la Universidad Católica de Valencia responda a la generosidad mostrada por el cardenal Grocholewski, ha invitado al claustro docente a “trabajar con determinación”, es decir, “con un trabajo humilde y confiado, generoso y servicial”, ha afirmado.

De igual forma, el rector se ha detenido en el reto que supone “perfeccionar continuamente nuestras habilidades docentes para que el crecimiento de nuestros alumnos sea integral”, es decir, “en conocimientos, virtudes, en aportaciones eficaces que resuelvan los problemas que nuestra sociedad se plantea”.

Del mismo modo, Peris ha propuesto que en la Universidad Católica de Valencia se dé “una investigación que no sólo enriquezca la docencia sino que dé respuesta a interrogantes acerca de cómo actuar con arreglo a nuestra dignidad humana en todo lo que afecta a nuestra ecología personal, social y planetaria”.El rector se ha mostrado profundamente agradecido al cardenal Grocholewski, quien, citando sus palabras, “ha mirado nuestra juventud y nuestra debilidad con cariño e implicación” y “ha aportado su entrega personal para que podamos cumplir mejor la alta misión que nos ha sido encomendada”, ha subrayado.