La UPM crea la primera escuela para discapacitados sensoriales de Mauritania. Más de cien niños y niñas podrán asistir a este centro, en el que recibirán educación general básica y formación en técnicas especializadas.

La escuela “El Mina”, situada en el barrio de dicho nombre en Nouakchott, capital de Mauritania, es el único centro del país que imparte formación especializada para niños invidentes y sordomudos.

A través del Instituto de Cooperación en Habitabilidad Básica (ICHaB), la Universidad Politécnica de Madrid ha construido las instalaciones de esta escuela de enseñanza infantil que, desde finales de noviembre, acoge a 60 alumnos invidentes y 60 sordomudos. Francés y árabe son los idiomas utilizados en esta escuela estatal, dirigida por dos profesores, ambos mauritanos, especializados en la enseñanza de sordomudos e invidentes, respectivamente.

Iniciado en 2007, el proyecto de la UPM se desarrolla en tres fases. En las dos primeras se han edificado seis nuevas aulas. Con ellas, este centro dispone ya de un aula para cada nivel de estudios y un número de alumnos por aula inferior a diez, como se recomienda para este tipo de enseñanza.

En una tercera fase, se iniciará en 2010 la construcción de una residencia que recibirá a niños con deficiencias físicas procedentes de otras localidades del país. El proyecto ya ha recibido la aprobación de las autoridades mauritanas y se ha iniciado la búsqueda de financiación.

Otra de las demandas del centro es conseguir financiación para un “Plan de formación de formadores”. Desde España, el ICHaB tratará de buscar la colaboración de la ONCE y otras organizaciones sensibles a este proyecto.

Uso de la técnica local

En la obra, los arquitectos Javier Legarra y Fernando Martín Consuegra del ICHaB-UPM se han preocupado de que se utilizaran materiales y técnica autóctonos, y en el proceso de edificación se ha contado con la colaboración de una microempresa constructora del país, “Ecobati”.

Por ejemplo, la estructura portante es de hormigón con conchas marinas trituradas, dado que alrededor de Nouakchott no hay áridos, y cerramientos de yeso producidos manualmente en la obra. El edificio cuenta también con techos abovedados construidos con encofrados metálicos de utilización manual, una tecnología muy económica y bien adaptada a las condiciones climáticas de Mauritania, puesta a punto integralmente por el ICHaB – UPM.

Se ha cuidado especialmente el control de la incidencia solar, mediante celosías realizadas con bloques huecos de yeso producidos ‘in situ’ y con paños verticales interiores forrados con esteras tradicionales. Además de aportar un intenso colorido, las esteras tamizan la entrada de polvo en suspensión y facilitan la “respiración” del edificio.

Las seis aulas, que cuentan con condiciones apropiadas de iluminación y ventilación, accesibilidad y evacuación en caso de incendio, están interconectadas por un pasaje de sombra a base de jaimas. En su confección, no sólo han intervenido artesanos de la zona, sino también los propios familiares de los alumnos.

La superficie total construida actualmente alcanza los 950 m2, y el coste final de la Fase II (2009), entregada el pasado 26 de noviembre ha sido inferior a los 200 euros por metro cuadrado.

Premio Consejo Social UPM

Precisamente, el Instituto de Cooperación y Cátedra Unesco de Habitabilidad Básica ha sido galardonado con el Premio a la Solidaridad 2009 del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Madrid, en reconocimiento a su trayectoria orientada a hacer efectivo el derecho a un hábitat digno. Desde hace quince años, el ICHaB desarrolla su labor en la docencia, investigación, cooperación solidaria para el desarrollo y sensibilización, siempre en el ámbito de la habitabilidad básica.