UNIVERSIDAD DE NAVARRA

El 65% de los edificios con valor patrimonial de Pamplona se encuentra en el casco histórico, donde también está la quinta parte de los equipamientos culturales de la ciudad. Así lo recoge la tesis del investigador lodosano Ángel Javier Alcalde, defendida en el departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Navarra.

Para el análisis del valor patrimonial, Ángel Javier Alcalde centra su investigación en la localización de los edificios y otros elementos de valor artístico, como fuentes, cruceros y estatuas, o las propias murallas de la ciudad, con el fin de analizar la calidad que confieren al espacio público.

El resultado indica que la zona centro del casco histórico (calles Zapatería, Pozo Blanco, Mercaderes y otras) es la que presenta mayor concentración de edificios protegidos. También concluye que el conjunto de la plaza de San José y la calle Salsipuedes, junto con el espacio formado por las calles Pozoblanco, Zapatería, y Nueva y la Plaza del Consejo son los lugares de mayor densidad de fachadas con valor patrimonial. Asimismo, deduce que los espacios abiertos como las Huertas de Santo Domingo o la Plaza de Recoletas tienen unas excelentes cualidades de visibilidad del patrimonio desde el espacio público, como ocurre también con la plaza de San José y el Rincón de la Aduana.

Un 62% de uso civil y un 38% de uso religioso

La tesis, dirigida por el profesor de la Universidad de Navarra Juan José Pons, señala que de los 179 equipamientos culturales que se reparten por la capital (bibliotecas, archivos, museos, espacios de enseñanza artística y otros), 31 se localizan en el casco histórico, según el Ministerio de Cultura. Sin embargo, “únicamente se ha constatado la existencia actual de 26 de ellos, a los que se debe sumar el centro polivalente del Palacio del Condestable (2008), que recientemente se ha convertido en el Civivox del casco antiguo”, señala el autor.

En cuanto al carácter de las principales construcciones artístico-patrimoniales, “son en su origen mayoritariamente edificios civiles (55% del total), aunque en la actualidad este porcentaje alcanza el 62%, quedando el 38% restante de edificios dedicados a uso religioso”, asegura Ángel Javier Alcalde. De los 11 edificios catalogados que han cambiado de uso, 3 eran religiosos y 8 civiles, adquiriendo todos ellos nuevas funciones relacionadas con la utilización cultural.

Precisamente, esta tendencia al aprovechamiento de los edificios de valor patrimonial para fines culturales es una de las conclusiones que más recalca el investigador: “Un tercio de los principales edificios protegidos del casco antiguo acoge actualmente equipamientos con usos artístico-culturales; o, enunciado desde otro punto de vista, tan sólo 7 de los 27 espacios con funciones artístico-culturales no se hallan ubicados en edificios con valor artístico. De esta forma, se observa que cada vez coincide más el valor patrimonial de los edificios con su uso cultural”, concluye.