UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

Enrique José Jiménez Rodríguez, profesor de Economía Financiera de la Universidad Pablo de Olavide, ha sido galardonado con el a la Mejor Tesis Doctoral en Investigaciones sobre el Sistema Financiero de la , creada por el Grupo Santander y la Universidad de Cantabria para contribuir a la creación y difusión de conocimiento en el ámbito financiero. La tesis, titulada “El Capital Regulatorio por Riesgo Operacional”, fue defendida en la UPO y codirigida por el profesor del Departamento de Dirección de Empresas José Luis Martín Marín. El , otorgado por unanimidad del jurado y cuya dotación económica asciende a 6.000 euros, le ha sido entregado al profesor de la UPO hoy viernes en Santander por el rector de la Universidad de Cantabria y presidente de la CRUE, Federico Gutiérrez-Solana.

La tesis doctoral de Enrique José Jiménez tiene como eje central el análisis y contraste de las metodologías de cálculo de los requerimientos de capital por riesgo operacional, dentro del contexto regulatorio del Acuerdo de Basilea II. Su autor aborda el estudio del riesgo operacional en la banca desde una perspectiva empírica. Metodológicamente, a partir de lo datos de pérdidas operacionales de una entidad financiera, desarrolla de manera secuencial la estructura de un modelo avanzado de medición, concretamente el Modelo de Distribución de Pérdidas (LDA). Esta técnica actuarial, apoyada en el concepto de Valor en Riesgo Operacional (OpVaR), constituye la metodología más adecuada y realista para la determinación del capital regulatorio.

En la investigación desarrollada, Enrique J. Jiménez procede a evaluar el impacto de una serie de elementos críticos del enfoque LDA en el cómputo de capital. Así, entre otros aspectos, en las cifras resultantes se constata un mayor peso de la distribución de severidad sobre la de la frecuencia de las pérdidas. Por otra parte, para valorar las ventajas de su aplicación, se comparan los resultados de dicho modelo con los ofrecidos por los denominados enfoques no avanzados, esto es, el Indicador Básico y el Estándar. De esta fase del estudio se concluye que la construcción del modelo LDA es factible bajo una serie de condicionantes, pero, ante todo, es necesaria y conveniente para la entidad. Aparte de un notable ahorro de capital, intrínseco al modelo LDA, su implementación incentiva la mejora continuada de los sistemas de control, pues todo esfuerzo realizado en esta línea se rentabiliza con un menor consumo de capital. Por el contrario, en los enfoques Básico y Estándar, donde los capitales son proporcionales al volumen de negocio, las mejoras son independientes del capital requerido. En consecuencia, tras la entrada en vigor de Basilea II, ambos métodos deben ser concebidos, a priori, como modelos de transición hacia estadios superiores, materializados en las metodologías avanzadas.

En definitiva, en un escenario financiero donde una adecuada capitalización bancaria es crucial para salvaguardar la estabilidad del sistema, la tesis premiada aporta parámetros valiosos para una entidad financiera a la hora de establecer el modelo de medición más realista, de acuerdo con la estructura de controles implantados y la dimensión de la misma.

Enrique J. Jiménez es doctor en Administración y Dirección de Empresas y profesor de Economía Financiera del Departamento de Dirección de Empresas de la Universidad Pablo de Olavide desde el curso 2003-2004. En el campo científico ha trabajado como investigador del Instituto de Estadística de Andalucía (IEA) y de la Fundación Ramón Areces. Es autor de numerosos artículos sobre temas financieros. Uno de sus trabajos, en coautoría con los profesores José Manuel Feria y José Luis Martín, fue reconocido con el Primer Accésit del Premio Internacional de Riesgo, instaurado con motivo del 150 aniversario del Banco Santander.