UNIVERSIDAD DE VALENCIA

‘Contra Natura’ es el amplio lema de la décima edición de este prestigioso certamen

· Mayrén Beneyto ha anunciado que Jesús Martínez Guerricabeitia contará con una calle en la Avenida dels Tarongers

· Rafael Gil tilda de “mágica” esta fecha. “Cumplimos 20 años desde la primera Bienal. De ésta me siento especialmente satisfecho por la calidad tanto de los galeristas como de los críticos elegidos”

· Vicent Sanz califica la Bienal como “el evento más importante del País Valenciano organizado por una universidad”

Las bienales de arte suponen siempre una oportunidad para observar las últimas tendencias de la creación e invitar a la reflexión a través del arte. El Patronato Martínez Martínez Guerricabeitia de la Fundación General de la Universitat de València inaugurará el próximo 26 de enero la décima edición de la bajo el lema Contra Natura en el Museo de la Ciudad de Valencia. Este certamen bienal de arte contemporáneo, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Valencia y del Instituto Valenciano de Cinematografía (IVAC)-La Filmoteca, y el patrocinio de Banco Santander, a través de su División Global Santander Universidades, y de la Fundación Cruzcampo, dependiente de Heineken España, podrá contemplarse hasta el 20 de marzo.

A la roda de prensa de este mañana han asistido: el vicerrector de Cultura de la Universitat de València, Rafael Gil; el comisario de la Bienal y director de actividades del Patronato Martínez Guerricabeitia, Vicent Sanz; la concejala delegada del servicio de acción cultural del Ayuntamiento de Valencia, Mayrén Beneyto; el hijo del coleccionista José Pedro Martínez García, catedrático de Microbiología y Ecología de la Universitat de València; José Antonio Hurtado, director de Programación del IVAC – La Filmoteca; José María García de los Ríos González; director Santander Universidades Levante y Carlos L. Mataix, director de relaciones institucionales del Arco Mediterráneo de Heineken España.

En su intervención, Mayrén Beneyto, ha anunciado que “Jesús Martínez Guerricabeitia contará con una calle”. De hecho, tiene previsto que se “se apruebe en la comisión de cultura de mañana miércoles y esperamos que a lo largo del año contemos con esta nueva calle”, que estará emplazada en paralelo a Ernest Lluch, en la avenida dels Taronges, donde se sitúa uno de los campus de la Universitat de València.

El vicerrector de Cultura, Rafael Gil ha agradecido la “complicidad” del Ayuntamiento, la colaboración de la Filmoteca, así como de los dos patrocinadores para que esta cita haya llegado a “una fecha mágica”, la de su décimo aniversario y, por tanto, 20 años. De ésta Bienal, ha añadido “me siento especialmente satisfecho por la calidad tanto de los galeristas como de los críticos elegidos”.

Por otra parte, Vicent Sanz, comisario de la Bienal, ha calificado dicha la Bienal como “el evento artístico más importante del País Valenciano organizado por una universidad.

Pensada para incentivar la creatividad de jóvenes artistas españoles y aumentar a su vez el patrimonio artístico de la Universitat de València, en su décima edición, la Bienal Martínez Guerricabeitia hace todavía mayores concesiones a los artistas dejándoles mayor libertad para que aporten ideas sobre cuestiones que consideran “contra natura”.

“El Patronato Martínez Guerricabeitia, fiel a su idiosincrasia de denunciar la injusticia, de la falta de libertad y de la opresión, ha querido dar cabida a muchas propuestas que se engloban en torno a un lema muy amplio que está relacionado con la ecología, la defensa de la , el , el cambio en el modelo de producción, la del sistema económico o la sociedad contemporánea”, ha señalado, Vicent Sanz. En definitiva, una Bienal comprometida, que relaciona arte y realidad “para conocer nuevos creadores y también para encarar estos problemas sociales y políticos tan presentes en la actualidad informativa a través del arte”.

Como viene siendo habitual, la muestra de esta décima edición está formada por veinte obras de artistas presentados por cinco críticos y cinco galeristas de prestigio, que han elegido cada uno de ellos dos obras de dos artistas españoles.

El comité científico de esta décima Bienal lo componen las galerías: Magda Bellotti, Moisés Pérez de Albéniz, Rosa Santos, Senda y T20 y cinco críticos: Glòria Bosch, María del Corral, José Miguel Cortés, Rafael Doctor Roncero y Fernando Francés. El comité científico destaca por su gran experiencia en el mercado del arte tanto por las publicaciones que realizan como por los artistas que representan. Así, por poner un ejemplo, entre los críticos se encuentra María del Corral, que ha dirigido la muestra de Arte de la Fundación La Caixa, el Museo Reina Sofía y ha llevado a cabo una impresionante carrera como comisaria de exposiciones internacionales; entre las galerías, la barcelonesa Galería Senda, representante del inquietante ilustrador Gino Rubert, archiconocido, gracias a las ilustraciones de las portadas de las ediciones españolas y catalanas de la Trilogía Millenium de Stieg Larsson.

Los artistas seleccionados para la décima Bienal proceden de diversos puntos de la geografía española y cuentan con un “reconocido prestigio” en la escena del arte contemporáneo, con obras que abarcan principalmente la pintura y la fotografía y las acciones. Los artistas seleccionados son: Ángeles Agrela, Alexander Apóstol, Ibon Aranberri, Fernando Bayona, Mira Bernabéu, Jordi Bernadó, Daniel Canogar, Democracia, Jordi Fulla, Carmela García, Dionisio González, Juan del Junco, Marina Núñez, Santiago Mayo, José Medina Galeote, Itziar Okariz, Jordi Ribes, Rómulo Royo, Rafa Tormo i Cuenca y Enrique Zabala.

Como en la pasada Bienal, gracias a la colaboración de IVAC-La Filmoteca desde el 30 de enero hasta el próximo mes de mayo el edificio Rialto acogerá una exhaustiva retrospectiva titulada Contra Natura (se programarán más de 40 películas) dedicada al director alemán Werner Herzog, una de las figuras del Nuevo Cine Alemán de los setenta que sigue en activo y cultivando una de las filmografía más personales que podemos encontrar en nuestros días, ya sea desde la ficción o el documental, categorías que él mismo se niega a separar. Sus obras están repletas de referencias a la ecología o al hábitat, uno de los temas que también han escogido los artistas de esta Bienal.

La fotografía el formato predominante

Ya ocurrió en la novena edición y en ésta la tónica se repite. El soporte mayoritario de las 20 obras seleccionas para esta décima Bienal Martínez Guerricabeitia es la fotografía. Así de las 20 obras un total de 11 obras son fotografías, 8 pinturas y una es un vídeo. Ninguna otra edición hasta ahora había introducido tantas fotografías (en la edición anterior el número de fotografías ascendía a 10).

En cuanto a la temática, las obras expuestas responden a una extensa variedad. Desde referencias al hábitat, pasando por la ecología, la generación de residuos, la degradación de las ciudades, la sostenibilidad de la sociedad de consumo y la sexualidad. Son obras que invitan a la reflexión sobre lo que a cada artista les sugiere el tema escogida “Contra Natura”.

Los 20 artistas elegidos tienen edades comprendidas entre 29 y 46 años todos con dilatadas experiencias de trabajo en el campo de las artes plásticas como acreditan sus currículos.

Respecto al catálogo, cada obra está presentada por un texto que se adentra y acompaña a la obra del artista y como en las cinco últimas ediciones de la Bienal, el diseño y la imagen de la misma han sido elaborados por Ibán Ramón, dando de esta manera continuidad a un trabajo que ha sido repetidamente premiado.

Una mirada cinéfila. Ciclo de Werner Herzog

En el marco de la décima Bienal Martínez Guerricabeitia, el IVAC-La Filmoteca presenta desde el 30 de enero hasta el próximo mes de mayo, y en colaboración con la Filmoteca de Catalunya, el Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Goethe Institut, una exhaustiva retrospectiva (se programarán más de 40 películas) dedicada al director alemán Werner Herzog, una de las figuras del Nuevo Cine Alemán de los setenta que sigue en activo y cultivando una de las filmografía más personales que podemos encontrar en nuestros días, ya sea desde la ficción o el documental, categorías que él mismo se niega a separar.

El ciclo se celebra en Valencia, además, en el marco de esta cita expositiva que, bajo el lema Contra Natura, gira en torno a la ecología, la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible. La importancia del entorno natural como origen del conflicto dramático es, junto a la revuelta del individuo frente a la sociedad y la presencia de sujetos marginales y marcados por la diferencia, una de las constantes en la filmografía del cineasta alemán. Pocos cineastas han sabido mostrar como Herzog las complejas relaciones entre el ser humano y la naturaleza. Su fascinación y respeto ante ella queda plasmada en buena parte de las películas que dirige y en las que, lejos de limitarse a ser mero escenario de la acción, el medio natural ocupa un lugar central en el discurso. Se trata de filmes que ponen en escena la lucha del hombre contra la naturaleza en toda su salvaje y caótica belleza, en su grandeza no desprovista de crueldad. Herzog viaja por todos los rincones del planeta en busca de las imágenes nuevas, puras y sublimes que puedan brindarle los paisajes más extremos de la Tierra: de la selva amazónica (Aguirre, la cólera de Dios, Fitzcarraldo) a la Antártida (Encuentros en el fin del mundo), pasando por el desierto (Fata Morgana), los volcanes tropicales (La Soufrière), la alta montaña (Grito de piedra; Gasherbrum, Der Leuchtende Berg), o la Reserva Nacional de osos en Alaska (Grizzly Man).

20 años desde la primera Bienal y 10 de la donación

El Patronato Martínez Guerricabeitia fue creado en 1989 por iniciativa del empresario Jesús A. Martínez Guerricabeitia y de la Fundació General de la Universitat de València, con la finalidad de fomentar y difundir la actividad creativa en el campo de las artes plásticas contemporáneas e incrementar el patrimonio artístico de la Universitat de València. Desde 1990, la actividad más significativa del Patronato es la organización de la Bienal Martínez Guerricabeitia y la colección de libros “Estética & Crítica”. El Patronato gestiona la colección pictórica donada por Jesús Martínez a la Universitat de València en 1999, disponiendo para su exhibición de una sala en el edificio histórico de la Nau. Desde la donación por Jesús Martínez Guerricabeitia y su mujer Carmen García Merchante, fallecida en enero de 2009, la Universitat de València se ha convertido en uno de los centros académicos con los fondos de arte del siglo XX más importantes del Estado.

La colección está formada por 160 obras únicas de más 60 artistas, (entre pinturas, dibujos y alguna fotografía), y cerca de 300 ejemplares de obra gráfica (serigrafías, grabados y litografías) realizadas por otros 140 autores tanto españoles como extranjeros. Se trata de una colección de clara vocación social y posicionamiento político, basada sobre todo en el foco decisivo del realismo crítico español. Entre las obras que componen la colección destacan: Anzo, Arroyo, Canogar, Equipo Crónica, Genovés, Heras, Villalba y Vostell, entre otros.


Historia de la Bienal

Como resultado de las nueve Bienales celebradas desde 1990, el Patronato Martínez Guerricabeitia ha incorporado a la colección un total de 19 obras de artistas que en la actualidad ocupan un puesto relevante en el panorama español del arte contemporáneo. Gracias a la Bienal, hoy la Universitat de València puede disfrutar de obras de Carmen Calvo, Curro González, Javier Baldeón, Rogelio López Cuenca, entre otros. A continuación incluimos tanto los comités como los artistas participantes en cada cita; en negrita, las obras seleccionadas en cada Bienal.


Jesús Martínez Guerricabeitia

Jesús Martínez Guerricabeitia pertenece a esa generación marcada ineludiblemente por la guerra y el carácter represivo del régimen franquista que llevó a su padre, a su hermano -fundador de la histórica editorial Ruedo Ibérico- y a él mismo a sufrir la cárcel, debido a sus convicciones libertarias. Una estancia en la cárcel traumática, pero que contribuyó a parte de su propia formación: allí recibió clases de profesores represaliados y mejoró sus conocimientos de inglés. Las últimas clases que recibiría, pues de la cárcel saldrá convertido prematuramente en un adulto abocado a forjarse a sí mismo, sin posibilidad de seguir estudiando; tal vez por ello sus ganas de aprender y su curiosidad intelectual nunca se saciarán.

Tras recobrar la libertad logra abrirse camino y se convierte en un joven emprendedor que trabaja en una linotipia como corrector y hasta aplica métodos de su invención para reparar las matrices de varias linotipias valencianas. Después de haberse instalado por su cuenta en un almacén de curtidos, en 1951 emigra con su esposa y su hijo a Colombia, y en 1968 se trasladan a las Islas Vírgenes para regresar definitivamente a Valencia en 1970. La estancia fuera de España le ha convertido en un hábil hombre de negocios hecho a sí mismo con una amplia experiencia en la representación y gestión comercial. Es el bagaje con el que regresa a Valencia, momento en el que puede permitirse que su antigua afición al arte, se traduzca en la adquisición de algunas pinturas en paralelo con una creciente colaboración -que no militancia-, con el Partido Comunista y con todas las fuerzas cívicas.