UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALENCIA

La Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” han conmemorado la festividad de , patrono de las escuelas católicas, de los universitarios y de la educación, coincidiendo con su festividad litúrgica, el 28 de enero.

Tras la Eucaristía, celebrada en la capilla del campus de Valencia-Santa Úrsula y presidida por Enrique Benavent, Obispo auxiliar de Valencia; el religioso dominico José Manuel Alcácer Orts OP, ha pronunciado la lección magistral “La tarea exegética de Santo Tomás a la luz del Concilio Vaticano II”, que ha tenido lugar durante el acto académico celebrado en el Aula Maior Agustín Card. García-Gasco.

Seguidamente, se han desarrollado la ceremonia de investidura de los dos nuevos doctores que han defendido sus tesis en la Universidad Católica en el último curso: Federico Segura Marín, en la Facultad de Medicina, y José María Gorordo Bilbao, en la Facultad de Estudios de la Empresa.

A continuación, ha tenido lugar la entrega de las medallas a los docentes que han defendido su tesis doctoral durante el último curso, así como a los profesores doctores que se han incorporado recientemente al claustro. Vicente Garrido Mayol, Presidente del Consejo Consultivo del a Comunitat Valenciana ha pronunciado unas palabras en nombre de todos ellos.

Tras esta ceremonia, han sido distinguidos las profesoras María Dolores Grau Sevilla y Esther Moreno Latorre y los miembros de los servicios generales Antonia Murcia Cuenca y Carmen Polo Correas por “sus más de quince años sirviendo y ayudando a construir la comunidad universitaria”. De igual forma, a la profesora Pilar BerganzaGobantes, recientemente, jubilada se le ha agradecido su “esfuerzo y servicio” a esta institución.

Mons. Benavent ha citado la Summa Theologica, durante su homilía, para referirse al don de la inteligencia, de la ciencia y de la sabiduría en el pensamiento de Santo Tomás. De este modo, ha asegurado que “la inteligencia es la capacidad que viene de Dios y que hace que el hombre del saber no se quede únicamente en el fenómeno primero que ve sino que se pregunte por el porqué de las cosas”.

El prelado, tal y como argumentaba el santo de Aquino, ha relacionado estos dones con las bienaventuranzas de la Sagrada Escritura. Así, por ejemplo, “el don de inteligencia se relaciona con la bienaventuranza de los limpios de corazón, pues sólo desde un corazón libre de egoísmos y limpio se puede entrar en la profundidad de las cosas”, ha subrayado.

Mons. Benavent ha recordado, asimismo, a Benedicto XVI, quien en Caritas in veritate apuntaba “que estamos ante una ciencia que se queda en el cómo de las cosas y no se pregunta por el porqué y. de este modo, cae víctima de intereses y egoísmos de aquellos que la hacen”.

Por ello, el Obispo auxiliar ha animado a los asistentes a que, como Santo Tomás, en su labor como docentes e investigadores “persigan el don de la sabiduría, que tener un instinto para captar lo que agrada a Dios, para reconocer lo que debe ser creído”.

Durante su discurso, el Rector de la Universidad Católica que ha pronunciado un discurso jalonado de referencias cinematográficas alusivas al director de cine Frank Capra, ha propuesto la “receta infalible del triple amor que hace felices nuestras vidas: amor a Jesucristo, amor al trabajo en nuestra Universidad y amor al prójimo en forma de servicio comprometido por el bien común, por lo que más lo necesitan, especialmente hoy, por los que ven amenazadas sus vidas por su indefensión, discapacidad o pequeñez”. Asimismo, “el amor nos hace fuertes para superar múltiples adversidades”.

En su intervención, también ha afirmado que “tanto para los docentes como para los no docentes, entendemos que nuestra Universidad es una comunidad de personas libres que ejercitan su responsabilidad de modo creativo”. “Cada profesor tiene un don, un regalo del amor de Dios, para construir la comunidad”, ha añadido.

Por su parte, Vicente Bellver, Director de Política Científica de la Generalitat, ha subrayado que debemos “ser conscientes” de la envergadura de los desafíos del presente. “Muchas de las instituciones que nos han permitido avanzar en la historia ahora mismo se desvanecen porque resultan insuficientes y corresponde en primera instancia a los universitarios proponer las muletas con las cuales la humanidad pueda seguir avanzando en el futuro”, ha apuntado.

Para Bellver, siguiendo a Ortega, se ha mostrado partidario de señalar que las tres funciones de la Universidad “como ha aportado el Rector son docencia, investigación y servicio a la sociedad”.

Asimismo, ha considerado que “la Universidad Católica de Valencia, a pesar de su juventud, es fuerte en docencia, y se está dotando de un claustro de profesores magnífico, muy buena en servicio a la sociedad, pues capta rápido las necesidades de la comunidad a la que sirve y también es buena en investigación”.

De igual forma, este año por primera vez “la Universidad Católica de Valencia podrá optar a los fondos FEDER, destinados a financiación de infraestructura y equipamiento científico. Es un apoyo relevante para las necesidades financieras y de recursos materiales que tiene la Universidad Católica de Valencia para llevar a cabo la investigación”, ha anunciado.

El dominico José Manuel Alcácer ha querido destacar, a lo largo de toda su disertación, “la sintonía plena que se establece entre el santo dominico de Aquino y el Concilio Vaticano II”, en cuanto a “la disposición espiritual para el trabajo, los requisitos científicos para abordarlo y la fidelidad al magisterio de la Iglesia”. Asimismo, Alcácer ha considerado este hecho como “un gran mérito”, considerada “la distancia en el tiempo y en cuanto a las diversas circunstancias históricas que separan a uno y a otro”.

Por otra parte, el dominico no ha dudado en subrayar que Santo Tomás de Aquino es “modelo y maestro de todos los docentes católicos por su santidad en la vida, amor sincero y veneración sincera a la Palabra encarnada” así como por “su trabajo incansable, por su clarividencia asombrosa, por su amor a los alumnos y su fidelidad a la Iglesia”.