UNIVERSIDAD DE JAÉN

La exposición ‘La magia de la , antiguas técnicas en la gestación de nuevos conceptos’ puede visitarse hasta el 14 de marzo

El fotógrafo israelí Ilan Wolff, conocido internacionalmente por sus trabajos realizados con la antigua técnica de la cámara oscura, presenta su obra en la Universidad de Jaén con la exposición La magia de la fotografía, antiguas técnicas en la gestación de nuevos conceptos que puede visitarse hasta el 14 de marzo en la Sala de Exposiciones del Edificio Zabaleta del Campus de Las Lagunillas.

La utilización de la cámara oscura para la producción de fotografías lleva a Ilan Wolff a conseguir unas obras muy personales a través de las cuales muestra su particular visión del mundo. Un experimentado uso de los principios ópticos que dieron lugar a la cámara oscura, en combinación con la riqueza de la imagen visual, han dado lugar a un reconocido trabajo en el panorama internacional, convirtiéndolo en uno de los referentes del arte actual en todo el mundo, a través de la fotografía estenopeica.

Así, la obra de Ilan Wolff aúna lo más emergente en el concepto del discurso de la producción artística visual con la primera tecnología que dio origen al mundo de la fotografía. Su trabajo es una profunda reflexión sobre la importancia del origen de los descubrimientos científicos y tecnológicos y de la pervivencia de estos métodos no sólo en la producción de obras de arte, sino en la comprensión de la historia de los medios actuales y en la construcción del pensamiento de la humanidad.

En La magia de la fotografía, el artista israelí muestra obras realizadas con cámara oscura y con cámara estenopeica (la primera cámara de la historia), utilizando diversas técnicas acuñadas por el mismo como el pinograma, de la que se obtiene una imagen fotográfica que surge como resultado del uso combinado y simultáneo de la cámara estenopeica y la técnica del fotograma; el calorigrama, con el que crea un fotograma a partir de la intervención exclusiva de la energía térmica; el naturagrama, con el que obtiene una imagen fotográfica mediante la manipulación del revelado, usando sus manos y diferentes objetos tales como una esponja, un cepillo, un peine, etc., utilizando a su vez reveladores de diferente graduación; o el lunagrama, con el que consigue un fotograma a partir de los rayos de la luz de luna llena, sin intervención de luz artificial.