UNIVERSIDAD DE VALENCIA

La Universitat de València ha fallado la primera edición del Premio Manuel Castillo, sobre cooperación internacional y cultura de paz. Se trata de una iniciativa organizada a través del , con la que se da cumplimiento al legado de don Manuel Castillo, profesor que ejerció en Valencia y posteriormente hubo de exiliarse a México, y que transmitió a sus hijos la voluntad de dejar su legado a la Universitat a fin de fomentar los estudios sobre la paz y la cooperación entre naciones.

El premio creado por primera vez en 2009, trata de distinguir los trabajos científicos sobre la temática citada así como los trabajos periodísticos que la divulguen y sensibilicen con ello a la opinión pública. Los premios están dotados con 5.000 y 3.500 euros, respectivamente.

En esta primera edición, el jurado ha estado integrado por Francisco Tomás Vert, rector de la Universitat de València y presidente del jurado; Pilar Collado Capilla, directora general de Cooperació i Solidaritat de la Generalitat Valenciana; Joaquin Azagra Ros, presidente ejecutivo del Patronat Sud-Nord; Cristina Ramón, presidenta de la Coordinadora Valenciana de ONGD; José María García Álvarez-Coque en representación del legado Manuel Castillo, y Joaquín García Roca, experto en cooperación y miembro del Pleno del Patronat Sud-Nord.

Su decisión ha sido premiar en la modalidad de estudios al trabajo Migraciones, conflictos y cultura de paz, promovido por la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz de la Universitat Jaume I de Castellón, que recoge los trabajos del Máster internacional de estudios de paz, conflictos y desarrollo dirigido por el profesor Vicente Martínez Guzmán. En dicho trabajo se ha valorado la confluencia de visiones del Norte y del Sur en torno a la cuestión migratoria. El jurado ha considerado oportuno otorgar un accésit al trabajo coordinado por Joan Lloret Pastor sobre Ciència i exil·li. La diáspora dels científics republicans, publicado en la revista Mètode.

En cuanto al trabajo periodístico, se ha premiado el de la periodista valenciana Carla Fibla, en colaboración con Nicolás Castellano, cuyo audio-libro, Mi nombre es nadie, prologado por Sami Naïr, es un reportaje pleno de sensibilidad, que abre los ojos a la realidad de la aventura de las pateras.

Manuel Castillo, un personaje singular y avanzado a su tiempo

La biografía de Manuel Castillo es la de un personaje singular, que vivió 94 años y que, sin duda, fue un avanzado a su tiempo. Nacido en 1870, en un entorno social difícil, se licenció en Filosofía y Letras, trabajó como bibliotecario en Salamanca y como profesor de francés en Cáceres y Valencia.

Su inquietud social le condujo a promover iniciativas editoriales y periodísticas en Extremadura y Valencia, donde llegó en 1919. Aquí se instaló con sus cuatro hijos, Diego, Luis, Agustina y Purificación. Además de la docencia, continuó con sus actividades filantrópicas y fue miembro de la Junta Provincial de Protección de Menores y Consejero de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia a propuesta del ministro de Trabajo. Desde ambas, apoyó obras sociales tan destacadas, como el Reformatorio de Jóvenes de Godella, la Asociación Valenciana de Caridad o diversos asilos de ancianos. Asimismo, Manuel Castillo continuó con sus actividades periodísticas siendo colaborador de El Mercantil Valenciano y La Voz Valenciana, y mantuvo correspondencia con personalidades tan destacadas como Fernando Valera, Indalecio Prieto, Blasco Ibáñez, Martínez Barrio, etc.

Al acabar la guerra, se exilió con su mujer y sus hijos a Toulouse y posteriormente a México. Allí desplegó una importante labor cultural con la comunidad de exiliados republicanos valencianos. Murió con 94 años en 1964.

Tras la restauración de la democracia en España, sus hijos decidieron volver a sus raíces y establecerse en Valencia, la ciudad en la que todos ellos se habían formado. Sólo pudieron hacerlo los dos hijos, Luis y Diego, ya que sus hijas fallecieron antes del traslado definitivo. Decidieron que una parte muy sustanciosa del legado familiar se dedicara a la Universitat de València como forma de honrar la memoria de su padre. Una decisión que supuso a la vez, un digno broche a la trayectoria vital ciertamente peculiar, y un modo de perpetuar su recuerdo en una ciudad y una institución que consideraron como propia. El albacea de este legado ha sido D. Arturo García Igual, actual miembro del Patronat Sud-Nord, que junto a su familia han hecho valer la voluntad de los Castillo: cooperar al desarrollo y a la dignidad de los pueblos en el mundo.