El método más utilizado para la protección de los metales de la corrosión es la pintura, una técnica muy antigua. Bajo determinadas condiciones, las pinturas o recubrimientos tienden a deteriorarse, en ocasiones prematuramente.

Una tesis doctoral de la UPV/EHU ha estudiado el ampollamiento de las pinturas de las grandes estructuras sumergidas (los buques, por ejemplo). El autor de la tesis es Raúl García Bercedo, y su trabajo se titula Estudio del ampollamiento osmótico de pinturas marinas aplicadas sobre substratos no metálicos, en condiciones de inmersión total.

Este tipo de fallo en el sistema de pintura -el ampollamiento- es muy frecuente, y se debe a la presencia de sales solubles entre el casco del buque y la pintura. Las sales más comunes son los sulfatos y los cloruros. Los sulfatos se dan en ambientes de contaminación industrial, y los cloruros son propios de ambientes marinos. La investigación se ha centrado en los cloruros. . Dichas sales, provenientes del ambiente salino en el que se encuentran los astilleros donde se realizan las operaciones de pintado, se adhieren al casco del buque. Tras el pintado del buque, los cloruros quedan atrapados entre el acero del casco y la capa de pintura. Cuando el buque se hace a la mar, la obra queda sumergida en agua con una salinidad que varía, dependiendo de las zonas por donde navegue. El deterioro del sistema de pintura es muy rápido cuando se supera el umbral crítico de contaminación salina, y es entonces cuando aparece el ampollamiento osmótico.

Ampollamiento osmótico

García ha analizado el ampollamiento osmótico y la influencia que tienen el tiempo, la concentración salina del agua en el que están sumergida la pintura, la concentración de sales entre el casco del buque y la capa de pintura y el espesor de ésta. También ha determinado los valores críticos de concentración de cloruros para la aparición de este tipo de ampollamiento.

Según García, el principal logro de esta investigación es el cálculo de los valores límites de concentración salina para evitar el deterioro de la pintura y, por consiguiente, impedir la pérdida de protección anticorrosiva del casco del buque. El valor crítico de contaminación de cloruros para que se produzca el ampollamiento osmótico es mayor de 10 mg/m2 y menor de 25 mg/m2. Por otra parte, García ha obtenido datos de la influencia del espesor de la pintura y del tiempo de inmersión, de la adherencia de la pintura al casco del buque y otros factores en la aparición de este tipo de fallo. Entre otros, ha concluido que cuanto mayor es el espesor de la película de pintura más se retrasa la aparición del ampollamiento osmótico. Al aumentar el espesor de la capa de pintura disminuye la permeabilidad de esta. En cualquier caso, una vez iniciado el proceso de ampollamiento, el proceso se desarrolla independientemente del espesor de pintura, según el estudio. En cuanto al tiempo de inmersión se refiere, los cambios más importantes en la evolución del ampollamiento se producen en los primeros cuatro meses. Por último, García observó que el inicio del proceso de ampollamiento osmótico no depende de la adherencia al substrato. Una vez iniciado el proceso de ampollamiento, cuanto menor sea la adherencia de la capa de pintura mayor será el grado de ampollamiento alcanzado.

Información sobre el autor
Raúl García Bercedo (Bilbao, 1965) es licenciado en Máquinas Navales. El director de su tesis ha sido Fernando Cayuela Camarero, del departamento de CC. y TT. de la Navegación, Máquinas y Construcciones Navales de la E.T.S de Náutica y Máquinas Navales de la UPV/EHU. En la actualidad, García es profesor de la citada escuela. Durante el desarrollo de su tesis doctoral, Raúl García contó con la colaboración de Astilleros Zamakona y el centro tecnológico Labein-Tecnalia.