“La gran crisis está llegando, y será mayor que la caída de las puntocom en 2000 y el estallido de la burbuja de las hipotecas subprime juntas. Un gigantesco apagón de mercado”, augura Paul Farrell, reputado columnista de MarketWatch. Ese gran cataclismo será la explosión de la bomba del endeudamiento global.

Después de este estallido, “no esperen una típica corrección bajista seguida de la correspondiente remontada alcista. El pseudo capitalismo tóxico de Wall Street está implosionando. Prepárense para un desplome masivo, la tercera gran burbuja del siglo XXI, provocada de nuevo por los peces gordos descontrolados de la banca”, advierte Farrell.

Este experto afirma que Estados Unidos está entrando poco a poco en la anarquía económica, atrapada en un superciclo económico histórico, “un punto de inflexión que implicará pasar por una tierra de nadie sembrada de ausencia de ley y autodestrucción, antes de que un nuevo capitalismo pueda volver a emerger”.

Y en medio de esto, una pregunta: ¿cuál es la mejor estrategia de inversión para prepararse desde ya? Porque es importante prepararse, ya que “mañana será demasiado tarde”.

Las dos clases

El enemigo de los ciudadanos es la Conspiración Feliz llevada a cabo por Wall Street, “los CEO, los lobbistas mercenarios” y un Congreso comprometido por ilimitadas campañas de donaciones.

Ante esa Conspiración, los inversores siguen preguntándose qué hacer: comprar oro, invertir a la baja, comprar y mantener a largo plazo, dejar estáticas las carteras… Según Farrell el éxito o la mera supervivencia en el entorno extremadamente hostil que se avecina dependerá “de a cual de las dos clases económicas estadounidense se pertenezca”.

Estas dos clases son, de un lado “los Joe&Jane medios americanos”. Es decir, alrededor de 299 millones de los 300 millones de americanos que hay, con sueldos medios de 50.000 dólares al año. O desempleados. Y del otro, los insiders de la Conspiración Feliz, la élite que incluso hoy se sigue embolsando bonus millonarios.

Para la élite, los consejos que se dan se pueden en los pensamientos que plasmó el gestor de hedge funds Barton Biggs en su obra Wealth, War and Wisdom (Riqueza, Guerra y Sabiduría): “haz grandes cantidades de dinero rápido usando estrategias a corto plazo” sin importar el bien público. Es decir, antepón siempre tus propios intereses a cualquier otra cosa, traduce Farrell.

Supervivencia en la anarquía

¿Qué pueden hacer los otros 299 millones de americanos que no están entre los insiders de Wall Street? “En medio de la anarquía, nadie lo sabe. Y punto. La única estrategia posible es tratar de mezclarse con los conspirasdores”. Es decir, aguantar el chaparrón o tratar de sacar tajada de él.

Pero Farrell también considera que hay una alternativa para huir de este oscuro panorama, aunque sea a largo plazo. “De las cenizas de esa anarquía surgirá una segunda revolución americana. Pero desafortunadamente, esto no sucederá hasta que una gran crisis despierte al país y agite la conciencia de las masas”, señala.

El futuro de la y la nación estadounidense “reclama otra revolución política. Debemos rescatar nuestra democracia y el capitalismo de unos gobiernos dominados por Wall Street y su Conspiración feliz?, clama el columnista, que alerta de que si no se acaba con ese “poder tóxico”, rebrotará en otros países como China, India o los principales productores de petróleo y activos similares.

Fuente: www.eleconomista.com nota de hoy 10 de febrero de 2010.