UNIVERSIDAD DE VALENCIA

La Universitat de València, a través del Patronat Sud-Nord, ha fallado el Manuel Castillo, sobre cooperación internacional y cultura de paz, y en esta primera edición, en la categoría al mejor trabajo periodístico, ha sido premiado el audiolibro Mi nombre es nadie, de la periodista valenciana Carla Fibla y Nicolás Castellano, ambos redactores de la .

El acto de entrega de premios se ha celebrado esta tarde en La Nau, el edificio histórico de la Universitat de València y ha contado con la presencia de todos los premiados, el rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, que ha presidido el jurado, y otros miembros del mismo.

El audiolibro premiado, prologado por Sami Naïr, versa sobre las rutas que hacen los inmigrantes hacia los países ricos y se compone de 4 CDs (30 reportajes) en los que se escucha de forma extensa a los propios inmigrantes, auténticos protagonistas de este trabajo.

Además de la trascripción completa de los reportajes, el audiolibro ha contado con la aportación destacada del prestigioso fotógrafo Juan Medina y diversos textos de expertos internacionales del fenómeno de la : Javier de Lucas (Valencia), Mireia Estrada (Barcelona), Amadu Ndoye (Dakar-Senegal) y Jean Pierre Cassarino (Florencia-Italia).

El premio Manuel Catillo, creado en 2009, se trata de una iniciativa organizada a través del Patronat Sud-Nord, con la que se da cumplimiento al legado de Manuel Castillo, profesor que ejerció en Valencia y posteriormente hubo de exiliarse a México, y que transmitió a sus hijos la voluntad de dejar su legado a la Universitat a fin de fomentar los estudios sobre la paz y la cooperación entre naciones.

Los premios están dotados con 5.000 euros al mejor trabajo científico sobre la temática citada y 3.500 euros, al mejor trabajo periodístico

En modalidad de trabajos científicos se ha distinguido Migraciones, conflictos y cultura de paz, promovido por la Cátedra UNESCO de Filosofía para la Paz de la Universitat Jaume I de Castellón, que recoge los trabajos del Máster internacional de estudios de paz, conflictos y desarrollo dirigido por el profesor Vicente Martínez Guzmán. El jurado ha considerado oportuno otorgar un accésit al trabajo coordinado por Joan Lloret Pastor sobre Ciència i exil·li. La diáspora dels científics republicans, publicado en la revista Mètode.


Manuel Castillo, un personaje singular y avanzado a su tiempo

La biografía de Manuel Castillo es la de un personaje singular, que vivió 94 años y que, sin duda, fue un avanzado a su tiempo. Nacido en 1870, en un entorno social difícil, se licenció en Filosofía y Letras, trabajó como bibliotecario en Salamanca y como profesor de francés en Cáceres y Valencia.

Su inquietud social le condujo a promover iniciativas editoriales y periodísticas en Extremadura y Valencia, donde llegó en 1919. Aquí se instaló con sus cuatro hijos, Diego, Luis, Agustina y Purificación. Además de la docencia, continuó con sus actividades filantrópicas y fue miembro de la Junta Provincial de Protección de Menores y Consejero de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia a propuesta del ministro de Trabajo. Desde ambas, apoyó obras sociales tan destacadas, como el Reformatorio de Jóvenes de Godella, la Asociación Valenciana de Caridad o diversos asilos de ancianos. Asimismo, Manuel Castillo continuó con sus actividades periodísticas siendo colaborador de El Mercantil Valenciano y La Voz Valenciana, y mantuvo correspondencia con personalidades tan destacadas como Fernando Valera, Indalecio Prieto, Blasco Ibáñez, Martínez Barrio, etc.

Al acabar la guerra, se exilió con su mujer y sus hijos a Toulouse y posteriormente a México. Allí desplegó una importante labor cultural con la comunidad de exiliados republicanos valencianos. Murió con 94 años en 1964.

Tras la restauración de la democracia en España, sus hijos decidieron volver a sus raíces y establecerse en Valencia, la ciudad en la que todos ellos se habían formado. Sólo pudieron hacerlo los dos hijos, Luis y Diego, ya que sus hijas fallecieron antes del traslado definitivo. Decidieron que una parte muy sustanciosa del legado familiar se dedicara a la Universitat de València como forma de honrar la memoria de su padre. Una decisión que supuso a la vez, un digno broche a la trayectoria vital ciertamente peculiar, y un modo de perpetuar su recuerdo en una ciudad y una institución que consideraron como propia. El albacea de este legado ha sido D. Arturo García Igual, actual miembro del Patronat Sud-Nord, que junto a su familia han hecho valer la voluntad de los Castillo: cooperar al desarrollo y a la dignidad de los pueblos en el mundo.