UNIVERSIDAD DE NAVARRA

La Universidad de Navarra comenzará en abril la construcción de un nuevo edificio, que albergará los programas de posgrado y la sede definitiva de la . Sobre una superficie de 14.596 m2, se ubicará junto a la Facultad de Derecho. Ambas sedes estarán conectadas, no sólo desde su interior, sino también desde el exterior, ya que compartirán un único acceso. La construcción y acondicionamiento del edificio se puede prolongar durante 22 meses.

El proyecto está marcado por la redefinición de los planes de estudio y de las titulaciones que ha supuesto la Declaración de Bolonia, así como por el protagonismo adquirido en el mundo universitario por la enseñanza de posgrado. De este modo, el edificio incluirá aulas y seminarios de diversos tamaños, dirigidos a grupos reducidos de alumnos, así como salas idóneas para la docencia de nuevos programas de máster y doctorado.

Además de los usos docentes, también albergará despachos de profesores y dependencias de algunos servicios centrales de la Universidad.

Ahorro de energía

A la hora de poner en marcha este proyecto se han trabajado dos aspectos básicos para garantizar el comportamiento medioambiental del edificio: la producción y consumo de energía, y la minimización del mantenimiento.

En este sentido, será clave la iluminación interior, que incluye un sistema de control mediante detectores de presencia y de intensidad de luz natural en los distintos espacios. Este sistema, que supone un ahorro frente a un consumo ordinario estimado en un 50%, mantiene uniformidad en la iluminación, controla su intensidad en función de la cantidad de luz natural aportada desde el exterior y permite el apagado automático cuando una sala quede vacía.

Por otra parte, el proyecto incluye, de acuerdo con la normativa vigente, diversas medidas para una producción y recuperación de la energía respetuosa con el medio ambiente.

La financiación corre a cargo de la Asociación de Amigos de la Universidad de Navarra, que gestiona medios económicos para levantar nuevos edificios e impulsar la investigación. Esta entidad fue constituida en 1960 y está formada por personas que aportan su ayuda para el desarrollo de la Universidad.

De acuerdo con Javier Urdiales, director de la Asociación, “habrá que realizar un gran esfuerzo en los próximos meses para conseguir las aportaciones necesarias. Contamos con los más de 50.000 graduados y los seis mil amigos. Nos parece que vale la pena, en estos momentos de crisis económica, ayudar a la Universidad a sacar adelante estos proyectos que dinamizan la actividad económica en Navarra, sostienen el empleo, y suponen la inversión más rentable: educación de los jóvenes, investigación y transferencia de conocimiento”.