UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

El de la Universidad de Málaga acogió hoy el Plenario del comité evaluador

El Rectorado de la Universidad de Málaga acogió hoy el Plenario de las reuniones que durante toda la semana ha realizado una comisión de expertos de la (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) a las universidades andaluzas con motivo del desarrollo del programa que lleva por título ‘Evaluación de la Educación Superior en el Desarrollo Local y Regional. Andalucía. España’.

Dicha reunión plenaria estuvo presidida por el vicerrector de Calidad y Planificación Estratégica de la UMA, Carlos Benavides. A ella asistieron los expertos que forman parte del comité de evaluación, procedentes de Francia, Méjico, Estados Unidos, Gran Bretaña y Finlandia. También estuvieron presentes los representantes de las empresas e instituciones que tienen colaboraciones con la Universidad, así como responsables del gobierno regional.

La evaluación externa del sistema universitario andaluz que lleva a cabo el comité de la OCDE forma parte del programa que la organización viene llevando a cabo durante los últimos años en distintos países y a través del cual fueron evaluadas el curso pasado las universidades de Canarias y Valencia. El procedimiento sigue los pasos habituales en este tipo de acciones y, tras la elaboración de un informe de autoevaluación por parte de la Consejería de Innovación, fusiona los elaborados por cada universidad andaluza en colaboración con los consejos sociales y agentes económicos y sociales sobre la base de un cuestionario propuesto por la OCDE. Sus contenidos son ahora contrastados por evaluadores internacionales.

La Comisión de expertos ha celebrado durante esta semana sendas reuniones en las universidades andaluzas y hoy le tocó el turno a la de Málaga, que acogió el plenario. Previamente los evaluadores conocieron de cerca los informes de grupos de investigación de Málaga que trabajan para favorecer el desarrollo regional, de alumnos y de instituciones y empresas que tienen trabajos en común con la UMA.

Tras estas entrevistas la OCDE elaborará su informe final detectando fortalezas y debilidades y sugiriendo posibles acciones de mejora. El citado informe constituye la base para la evaluación de la OCDE del impacto de la Educación Superior en el desarrollo local y regional.

Conclusiones de las universidades

Algunas de las conclusiones extraídas por las universidades públicas andaluzas en el proceso de autoevaluación fueron las siguientes:

– El Sistema Universitario Andaluz (SUA) se caracteriza por un alto grado de diálogo y trabajo cooperativo. Esta colaboración ha dado como fruto más institucional la Asociación de Universidades Públicas Andaluzas (AUPA). Además, la colaboración no es tan sólo institucional, sino que se produce también en planos como el de los grupos de investigación e investigadores individuales, como prueba el hecho de que el 25% de los proyectos de excelencia 2009 estén integrados por investigadores de varias universidades”. (Recogida en el apartado ‘Mejores prácticas y factores de éxito’)

– Otros factores de éxito son: la presentación de sí mismas fuera del ámbito andaluz como un sistema de universidades, antes de cómo 10 universidades independientes; las excelentes relaciones personales entre los rectores; la identificación de las necesidades de formación e investigación a nivel local y regional y el apoyo financiero y político por parte del gobierno regional, entre otras.

– El informe también señala la necesidad de un compromiso por parte de la universidad para lograr una mejora del tejido productivo andaluz y de sus propios resultados de transferencia. Asimismo, se ensalza la sinergia existente entre las universidades y el gobierno regional, alineados en sus objetivos, y el interés de ambos por la diferenciación tanto en docencia como en investigación.

– Los grandes desafíos del sistema: continuar la adaptación de las enseñanzas al EEES e intensificar y potenciar la relación universidad-sociedad. Las universidades admiten la necesidad de apostar por una estrategia clara de conexión con el tejido productivo, evitando posibles duplicidades institucionales entre las OTRI’s y las fundaciones, mejorando su relación con los actores del Sistema Andaluz del Conocimiento (SAC), en especial los de gestión e interfaz como CTA y RETA.