Hace menos de una semana, el presidente de los Estados Unidos, Obama, declaró sus intenciones de cancelar el programa de exploración espacial Constellation, sobre el cual habíamos hablado.

 
Saturno V, que fue a la Luna; Transbordador Espacial (usado actualmente), y Ares I y Ares V del Proyecto Constellation.

Los Transbordadores Espaciales son bastante caros y peligrosos, y el programa de construcción de la Estación Espacial Internacional terminaría a finales del 2010. Por eso se está investigando en alternativas para viajar a la ISS de una forma más económica y segura, y con vehículos que sean compatibles con cohetes que puedan ir a la Luna o Marte. El Programa Constellation era lo que enmarcaba todos estos proyectos de investigación y desarrollo, con intenciones de posar otro hombre en la Luna en 2020 y eventualmente construir una base de investigación sobre exploración espacial para poder enviar uno en Marte cerca de 2050.

Barack Obama presentó un proyecto de presupuesto para la NASA para el 2011 en el que no está incluído el programa Constellation (unos 18.000 millones, frente a los 700.000 millones de presupuesto militar). El pobre presupuesto debe ser aprobado todavía en el Congreso, donde encontró duras críticas, pero Obama dice que hará lo posible para que se apruebe, debido a la crisis que se está atravesando.

Sin embargo, el presupuesto para el 2010 sí incluía al Constellation, y por eso durante este año al menos se seguirá trabajando en el proyecto, y dando frutos, como esta impresionante prueba terrestre que hicieron el pasado octubre del cohete Ares I, de 22 millones de caballos de fuerza (sigo sin saber como no arrastró la montaña entera).

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Teniendo en cuenta que 2010 será el año en que termine la era de los transbordadores, debido a que están finalizando su vida útil, y no se construyen otros similares debido a que es un sistema bastante caro y con tecnologías bastante obsoletas, la NASA no tendrá forma de llevar personas al espacio por sí misma, por lo que tendrá que “rebajarse a” alquilar plazas en los cohetes de RosCosmos (el mejor nombre que podría elegir Rusia para su agencia espacial).
La intención del gobierno es centrarse en desarrollar nuevas tecnologías para el transporte espacial, como lapropulsión iónica, y dejarle a empresas privadas (y subvencionarlas) el trabajo de construir nuevos vehículos.

Por otro lado, este domingo 7 de febrero, despegaría el Endeavour (misión STS-130) en el primero de los últimos 5 vuelos de los transbordadores. Su principal misión es subir el módulo Tranquility: que consta principalmente de una cápsula de observación desarrollada por Italia para instalar en la Estación Espacial Internacional, con 7 ventanas, varias pantallas y diversos instrumentos de observación. El resto del módulo posee diversas conexiones para futuras misiones y más sistemas de soporte vital para reciclar agua y desperdicios.