UNIVERSIDAD DE GRANADA

– La muestra Arquitectura escrita supone una reflexión en torno a las relaciones entre arquitectura y literatura, y permanecerá abierta hasta el próximo día 16 de mayo

Alumnos y profesores de la de Granada participan en la exposición Arquitectura escrita, una reflexión en torno a las relaciones entre arquitectura y literatura que estará abierta hasta el próximo día 16 de mayo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Esta muestra, organizada por el Círculo de Bellas Artes, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), bajo la coordinación del Ministerio de Cultura, y el Parque de las Ciencias de Granada, aborda la estrecha relación que desde las primeras culturas históricas hasta la modernidad más reciente ha existido entre Texto y Arquitectura, entre escribir y construir. Pretende impulsar el conocimiento y la reflexión sobre estos fructíferos intercambios, presentando, de modo riguroso y visualmente atractivo, algunos de los aspectos principales de esta compleja relación.

Desde el Poema de Gilgamesh hasta autores contemporáneos como Borges, García Lorca, Perec o Umberto Eco, la exigencia de definir y evocar los lugares y espacios que sirven de marco a proyectos teóricos, narraciones, poemas y obras dramáticas ha hecho que con frecuencia esas arquitecturas, sólo construidas con palabras, desempeñen en la literatura papel tan relevante como el de los mismos personajes humanos, constituyendo un privilegiado terreno de cristalización del imaginario arquitectónico de una época.

2.500 años de historia

Puede así decirse que en muchos escritores subyace necesariamente un arquitecto, un creador de espacios. Aunque, también a la inversa, la historia de la arquitectura no está sólo hecha de edificios o ciudades reales, sino de esas imágenes y textos que plasmaron los proyectos o sueños utópicos que no pasaron nunca más allá del papel. Esta exposición –si bien incluye algún ejemplo especialmente importante de este otro ámbito (Vitruvio, Fischer von Erlach, Laugier…)– se centra de manera primordial en las arquitecturas imaginadas y pensadas por los escritores.

La muestra abarca casi 2.500 años de historia, desde la Antigüedad clásica, pasando por la Edad Media, el Renacimiento, el Barroco o el siglo de las Luces, hasta la literatura contemporánea, que concentra el mayor número de proyectos aquí representados. Los textos y los géneros que se tratan son también muy diversos: textos sagrados (el Templo de Salomón), reflexiones paisajísticas (Plinio), cuentos y narraciones de lo maravilloso (Las mil y una noches, Amadís de Gaula…), utopías y contra-utopías (desde Platón a Tomás Moro o Campanella, hasta llegar a Morris, Zamiatin, Jünger u Orwell, pasando por Swift), visiones religiosas (Teresa de Jesús), poemas (Milton), obras dramáticas (García Lorca) y, sobre todo, novelas o textos narrativos de escritores de los siglos XIX y XX (Goethe, Stendhal, Balzac, Verne, Stoker, Fontaine, Clarín, Roussel, Hesse, Rilke, Borges, Perec, Eco…).

Se ha partido para ello de la experiencia previa de la exposición Architektur wie sie im Buche steht, producida en 2006 por el Architekturmuseum der Technische Universität München. Parte de aquella muestra originaria (tanto el material expositivo como los textos del catálogo) se ha integrado en la nueva, junto con otros muchos contenidos procedentes del trabajo llevado a cabo, por encargo del Círculo, en la Escuela de Arquitectura de Granada.

En el recorrido expositivo se encontrarán sobre todo dos tipos de materiales:

Libros y documentos originales. Obras literarias en que las arquitecturas o el urbanismo tienen un papel especialmente relevante. Grabados o dibujos relacionados con estas ediciones bibliográficas.

Maquetas realizadas expresamente para visualizar esos espacios textuales que existen tan sólo en el papel. Como podrá comprobarse, estas maquetas oscilan entre representaciones literales y otras conceptuales y simbólicas a partir de cada texto analizado.

En la exposición dialogan, pues, libros, grabados, dibujos y maquetas que interpretan los espacios ahí descritos y que, como es propio de toda tarea de interpretación, permiten otras muchas posibles versiones construyendo la vía a una actitud crítica, nunca meramente receptiva, por parte de quienes visiten la muestra.

Los comisarios de la muestra son Juan Calatrava y Winfried Nerdinger.