UNIVERSIDAD DE DEUSTO

Estas estrategias han tenido mucho éxito en el tratamiento de los consumidores que quedaban fuera del circuito asistencial

El ha publicado un nuevo trabajo titulado: Reducción de daños. Lo aprendido de la heroína. Esta publicación de la Universidad pretende avanzar en la reducción de daños que, partiendo de la experiencia de la heroinomanía, ha ido abriendo el conocimiento de lo que puede hacerse en otras áreas de intervención, en otras sustancias y otras poblaciones. Esta investigación pretende ayudar a reflexionar sobre la cabida que puede tener la extensión de las políticas de reducción de daños como una opción asistencial más entre las posibles.

En este sentido, la obra recoge la experiencia que supone la aplicación de este modelo de intervención relativamente reciente que está teniendo una indudable eficacia y utilidad a la hora de atender las demandas y necesidades de las personas consumidoras de drogas que hasta este momento quedaban fuera del circuito asistencial más tradicional. Y es que la reducción de daños es una estrategia de intervención que mejora la calidad de vida de estas personas, a la vez que favorece sus condiciones de inserción.

El libro pertenece a la colección Drogodependencias que el Instituto Deusto de Drogodependencias viene desarrollado desde hace veinte años. Con esta obra, el IDD, junto con la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco, ha querido abrir un debate sobre la reducción de daños en los contextos actuales, su normalización actual y el avance a otros colectivos y consumidores.

Y para ello, ha reunido a personas con amplia experiencia en el campo de la reducción de daños cuyas aportaciones se han estructurado en torno a tres grandes áreas. En la primera se recogen las contribuciones con un peso más ideológico-estratégico en el que se enmarcan las políticas de reducción de daño desde diferentes ópticas. La segunda parte centra los resultados obtenidos en intervenciones y dispositivos concretos aplicados y actuales de la reducción de daños; y en la tercera parte de abordan las posibles vías de trabajo en tres fenómenos del consumo de drogas: el alcohol y cocaína, y una población especialmente vulnerable, los menores.