No caben dudas de que el terremoto en Chile a fines de febrero de este año fue terrible, incluso se habló de la “modificación del eje de la Tierra”, lo cual sería definitivamente pan caliente para la prensa. 

Lo cierto es que la Tierra no es una esfera perfecta y homogénea que gira sobre sí misma de una forma regular, se trata de una bola de tierra, agua y aire que gira sobre sí misma, y alrededor del Sol. Estos movimientos son explicados por la gravedad, que depende exclusivamente de las distancias y las masas. Teniendo en cuenta que nuestro planeta es una bola con un núcleo mayormente metálico, recubierto de una gran capa de roca fundida, sobre la cual “flotan” enormes placas tectónicas que forman los continentes, y sobre ellas grandes masas de vientos que se mueven para diferentes lados, es de esperar que tanto la velocidad de rotación como el eje no sea algo perfectamente regular.

Como comenta DrGen en su blog, los estudios y simulaciones que se hicieron posteriormente al violento terremoto de Chile, muestran que las placas tectónicas se reacomodaron de cierta manera, que ocupan menos lugar, y están menos “elevadas”.

Cuando un cuerpo se encuentra girando sobre sí mismo, se dice que tiene momento angular. Es un concepto físico un tanto complejo, pero lo que realmente interesa es que la velocidad de rotación de un objeto que no pierde ni gana masa, depende exclusivamente de la distancia que se encuentre esa masa del centro. Quienes estén leyendo esto en una oficina con una silla giratoria podrán comprobarlo: si se ponen a girar con los brazos extendidos, y de repente los pegan al cuerpo, notarán un incremento de la velocidad. El efecto se ve acentuado si se tienen pesas en las manos, o si se extienden también las piernas, pero sobre esto último tengan cuidado de que no los esté mirando su jefe.
También se aprovechan de los efectos de la conservación del momento angular los patinadores artísticos: cuando dan un giro muy rápido lo hacen con los brazos recogidos, y los estiran para reducir la velocidad.

Esto mismo habría pasado con la Tierra, las masas de tierra se acercaron más al núcleo, lo que causó que aumente su velocidad, y por lo tanto, los días se acorten. Esto es lo que le interesa decir a los medios, y la mayoría pasa por alto un dato no tan importante: los días se redujeron sólo 1,26 millonésimas de segundo.

El Servicio Internacional para la Rotación de la Tierra y los Sistemas de Referencia (¡quién hubiera pensado que algo así existía!afirma que si bien el dato puede ser obtenido a partir de simulaciones, no hay forma de que sea detectado, ya que el margen de error mínimo para la medición de la duración de cada día es de 10 millonésimas de segundo, y que la duración oficial de todos los días suele ser diferente debido a los cambios de la posición principalmente del viento y los océanos.

Lo mismo sucede con el “cambio de eje“, ya que los modelos predicen un “desbalanceo” de la Tierra, que modificaría 8 centímetros la posición original. Y detrás de este dato salieron todos los buscadores de misterios para argumentar y vender sus mentiras sobre el 2012. El valor se desvanece cuando afirman que cada año el eje de la Tierra se desplaza varios metros para diferentes lados, acorde a los movimientos hidrológicos y climatológicos naturales.

Lo que sí es cierto, dentro de este mar de inexactitudes, es que la ciudad de Concepción entera, que estaba más cerca del epicentro del terremoto, se desplazó 3 metros hacia el oeste, y el resto de las ciudades del gráfico unos cuantos centímetros. Esto fue registrado y analizado por el geólogo Michael Bevis de la Universidad de Ohio, que llevaba estudiando la zona desde 1993, con dispositivos GPS de alta precisión.