Hace un tiempo que vengo discutiendo con algunas personas sobre la utilización de ciertas palabras en la vida cotidiana. Esta opinión es personal, y hace referencia a lo que vivo en Rosario, ciudad argentina, y realmente no tengo idea en qué países tiene validez. Tampoco sé si lo correcto es llamarlo esnob, pero no se me ocurrió nada mejor.

He notado últimamente que muchos utilizan la palabra “discriminador” como un insulto. Al parecer una persona que discrimina es una persona mala. Muchos no se ponen a pensar que discriminar es simplemente seleccionar, separar, elegir. Creo que el término comenzó a utilizarse como un insulto ya que en muchos bares y pubs se reservan el “derecho de admisión”, lo cual significa que si al señor de la entrada no le gusta la apariencia del cliente, puede optar por no dejarlo pasar. El señor ejerce la discriminación, respecto a la vestimenta de las personas, o la apariencia física. Pero esto no es sólo discriminación, esto es también segregación, algo muy distinto. La segregación fue históricamente la discriminación de diversos grupos basándose en su sexualidad, nivel socioeconómico o religión, y utilizar esos criterios totalmente arbitrarios para negar un bien o un servicio que no tienen relación con los criterios.
Creo que no hay muchas más diferencias etimológicas entre las dos palabras, además de que “segregar” tiene una connotación exclusivamente negativa. Discriminar es simplemente elegir, separar, clasificar, sin que tenga necesariamente una connotación moralmente incorrecta. A lo que quiero llegar es que todos discriminamos, con personas y objetos, pero es moralmente reprobable utilizar criterios de discriminación sobre personas que no se relacionan con el fin específico y directo.

Algo parecido sucede con los prejuicios. Un prejuicio es una rápida categorización de un objeto o una persona, en base a conocimientos anteriores. Todos somos prejuiciosos inevitablemente. Y creo que es una herramienta natural para sobrevivir. Muchos prejuicios se forman a lo largo de nuestra vida, sin embargo creo haber leído alguna vez que ciertas cosas, como el miedo a las arañas, ratas, serpientes, o al rugido de un gran felino, podrían estar escritos de alguna forma en nuestros genes. Sí, una frase con poca rigurosidad científica para expresar una opinión fugaz. Volviendo al tema, los prejuicios suelen ser irracionales, porque a veces nuestra vida está en juego, y no hay tiempo de razonar. El problema surge cuando sí hay tiempo para razonar, y no logramos tomar las riendas de nuestros instintos: cuando los prejuicios son tan fuertes que no nos permiten formar nuevos juicios en base a la observación, el razonamiento y la evidencia.

Esto es aplicable a las personas que tienen perfil de delincuente cuando caminamos por la calle (algo que varía en cada sociedad y momento), a las personas que simplemente pueden no caernos bien, o a los depredadores e insectos venenosos o transmisores de enfermedades.

Y por último, y cambiando un poco de tema, vengo notando que en los últimos años se dejó de llamar a una persona como discapacitada, para reemplazarla con el calificativo mucho más amigable y esnob: con capacidades diferentes.

Todos tenemos capacidades diferentes, decir eso es un intento desesperado de mostrar que uno no es un espartano, y que no va a tirar por el barranco al señor que anda en sillas de ruedas. Ya lo sabemos, no hay que aclararlo tanto. Una persona que no puede mover sus piernas, desgraciadamente está discapacitada para caminar. Y no por eso va a tener que ser segregada, o sufrir prejuicios infundados. Pero está discapacitada. ¿Capacidades diferentes? Tal vez sea Ingeniero, ¿pero acaso se les dice Persona con capacidades diferentes a los Médicos, Abogados o a los que pueden tocarse la punta de la nariz con la lengua? No. Todos tenemos capacidades diferentes, y eso es obvio. Como también es obvio que una persona que no puede ver, o que no puede caminar tiene una discapacidad importante respecto al resto de las personas. ¿Es peor por eso? ¿Tiene que ser segregada? ¿Prejuiciada? No, no y no. ¿Discriminada? Tal vez, pero no con malas intenciones. Una persona parapléjica simplemente no podría conducir un camión con la tecnología de la mayoría de los camiones, o una persona ciega no podría ser guardabosques (?). Cuando la paraplejia se transforma en un obstáculo para ser contratado para trabajo de oficina, es muy probable que se trate de segregación en base a prejuicios infundados.
Así que partiendo de que todos tenemos capacidades diferentes, creo que es una redundancia tonta decir que un ciego tiene capacidades diferentes (a menos que pueda volar, claro está). Cuando en realidad se está queriendo hacer referencia a su discapacidad visual. Personalmente lo veo como un intento bastante burdo de mostrarnos progresistas, o no-prejuiciosos.
Muy distinto es la tan usada palabra inválido (persona inválida) para nombrar a una persona discapacitada. Creo que ya roza lo estúpido pensar que una persona no tiene valor por tener alguna discapacidad. Jamás la utilizo y me parece aberrante que la gente no se cuestione su significado.

Estoy seguro de que no va a faltar el que haya leído el texto entre líneas, y haya interpretado una especie de reivindicación del nazismo, facismo,eugenesismo, darwinismo social, esclavitud, o cualquier otra ideología ridícula y conservadora que, obviamente no estoy de acuerdo, ni tiene nada que ver con el texto. Pero bueno, a veces es difícil hablar de algunos temas sin ser malinterpretado.

Otros delirios:

La verdad detrás de la trama de Terminator, sobre el paradigma de definir y entender la inteligencia de las personas, cuando las computadoras avanzan cada vez más, y que nos queda para los próximos años.
¿Es normal la Homosexualidad? Un recorrido por las definiciones de algunas palabras para que dejemos de decir tonterías, y digamos lo que realmente queremos decir.