UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

El estudio del profesor de la UC David Didier Bermúdez-Rochas ha sido publicado por la revista Geobios

La revista científica de paleontología Geobios, ha publicado un trabajo realizado por el profesor de la Universidad de Cantabria (UC) David Didier Bermúdez-Rochas que describe la diversidad de la fauna de tiburones que existió en la Cuenca Vasco-Cantábrica durante el Cretácico Inferior.

En este estudio financiado por el Instituto Geológico Minero de España (IGME), a partir de las colecciones paleontológicas del Museo Geominero de Madrid, se ha llegado a identificar 51 dientes aislados, de seis pertenecientes a seis géneros diferentes de tiburones hybodontiformes, hoy en día extintos: “Hybodus parvidens”, “Egertonodus basanus”, “Planohybodus ensis”, “Lonchidion breve”, “Parvodus sp.” y “Lissodus sp”.

Además de los dientes de estos escualos, se ha descrito una espina dorsal y dos espinas cefálicas, estas últimas propias de los machos de este tipo de tiburones.

Cuatro de las seis especies descritas en el yacimiento de la Vega de Pas, con una antigüedad aproximada de 134 a 125 millones de años, se habían encontrado anteriormente en yacimientos del sur de Inglaterra y varias de ellas nunca se habían encontrado en la Península Ibérica hasta la fecha.

Según Bermúdez-Rochas, se sabe muy poco sobre cómo se desplazaban estos tiburones entre diferentes masas continentales pero, debido a que la Formación Vega de Pas está considerada por los investigadores que han trabajado en ella como sedimentos depositados en un ambiente compuesto por ríos y lagos de agua dulce, y dada la situación paleo-geográfica de ésta durante el Mesozoico, la investigación contribuye a la idea de muchos especialistas de que estos animales tendrían probablemente una gran tolerancia para soportar ciertos cambios de salinidad en el agua, al igual que algunos tiburones actuales. Sin embargo, apunta Bermúdez-Rochas, “el trabajo se centra en la identificación taxonómica de los restos fósiles, y no en realizar interpretaciones paleoambientales para las cuales es necesaria la consideración de otros muchos factores”.

Por la morfología funcional de los dientes estudiados se deduce que estos tiburones estaban adaptados a una amplia variedad de hábitos alimenticios. En el Yacimiento Vega de Pas 1 se han encontrado desde especies que se alimentarían de otros peces y pequeños reptiles, hasta otras (durófagas) adaptadas para nutrirse de organismos con concha.