UNIVERSIDAD POMPEU FABRA

La presidenta de Chile es la primera mujer que recibe la máxima distinción académica de la UPF, que le ha sido otorgada como defensora de los derechos humanos, la democracia y la justicia

El proceso de concesión se inició en enero, antes del terremoto que ha sufrido Chile  

El Consejo de Gobierno de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona aprobó ayer la concesión del a , presidenta de la República de Chile en el período 2006-2010 —dejará el cargo el próximo 11 de marzo. El acto de investidura tendrá lugar durante el tercer trimestre del presente curso

La propuesta de Michelle Bachelet ya fue propuesta por el rector Josep Joan Moreso mucho antes del reciente terremoto que ha afectado a Chile. Concretamente y en el Consejo de Gobierno del pasado 27 de enero, el rector propuso concederle el doctorado por su trayectoria personal y política como defensora de los derechos humanos, la democracia y la justicia.

Después de que una comisión interna integrada por los decanos de las facultades de Derecho, Económicas, Humanidades y Ciencias Políticas emitiera un informe favorable a la candidatura de Bachelet, el Consejo de Gobierno aprobó concederle el doctorado honoris causa. En este informe se destaca que como ministra de Salud y de Defensa y como presidenta, Michelle Bachelet ha contribuido, con resultados evidentes en Chile y con un eco internacional indiscutible, a las causas de la igualdad de género y a la justicia global. Destaca particularmente su papel en el proceso de reparación social y reconciliación histórica posterior al golpe de estado y a la dictadura militar del general Pinochet, aspecto relevante por el hecho de haber sido una de las víctimas de la represión.

Michelle Bachelet (Santiago de Chile, 1951) ganó las elecciones a la presidencia de Chile el 11 de marzo de 2006, siendo la primera mujer en la historia del país en ocupar el máximo cargo gubernamental. Su acción de gobierno durante estos cuatro años se ha caracterizado por un sello social. Actualmente, a finales de su presidencia, cuenta con un 84% de satisfacción entre los ciudadanos chilenos y existe un amplio consenso internacional sobre su gran solvencia política.

En los veinte años de existencia de la UPF sólo se ha concedido la máxima distinción académica a cinco personas más: el arzobispo Desmond Tutu (2000), el intelectual e historiador Miquel Batllori (2002), el director de cine Woody Allen (2007), el economista Robert M. Solow (2008) y el humanista Alois M. Haas (2009).