Lo de que la Unión Europea es un misterio institucional ya no es un misterio para nadie, valga la redundancia. Además, siempre resulta más misterioso no saber siquiera quién está detrás de la máquina burocrática que lo hace funcionar. Podemos saber que hay unaComisión Europea que tiene unos comisarios y hasta podemos decir que Joaquín Almunia es uno de ellos (citarlos a todos/as es misión imposible). Pero si tenemos una duda específica, sobre la directiva 1111 o el reglamento 4444, ¿cómo podemos saber quién está detrás de la redacción de estas normativas?Otro ejemplo. Buscamos financiación europea para ayudar a los jóvenes españoles a dejar de ser “sin sin”. ¿Con quién contactar?

Buscando en Internet nos hemos encontrado con este directorio.Who is who? qué también nos ofrece la posibilidad de buscar en las bases de datos del personal de la Unión Europea en español.
Vamos a probar si funciona. Elegimos a una persona al azar. ¿Qué tal el reciente elegido presidente del Consejo de la UE, Herman Van Rompuy?

Vaya, resulta que no debe de haber firmado aún su contrato el Señor Van Rompuy, porque no obtenemos ningún resultado.

Escojemos otro ejemplo, alguien que al menos lleve trabajando en el mismo puesto unos años, José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea y repetimos la operación. En este caso, sólo escribimos su primer apellido para evitar problemas con los acentos en la búsqueda.

Esta vez obtenemos dos resultados. Cuando hacemos click en el nombre del presidente de la Comisión Europea, nos muestra un número de teléfono y una palabra “Presidente”. No tenemos una dirección e-mail, por ejemplo, que nos facilite las comunicaciones o una página web de referencia.

Por lo que este directorio, está bien pero se queda cojo porque es difícil de acceder y no muestra las informaciones esenciales que un directorio en Internet debería recoger.
Cómo curiosidad, Catherine Asthon, Alta Representante de Política Exterior de la UE y Vice-presidenta de la Comisión Europea aparece dos veces, suponemos porque ostenta dos cargos. ¿Qué pasa entonces con Van Rompuy?