UNIVERSIDAD DE GRANADA

La sociedad valora el esfuerzo de las personas con poder aunque fracasen, y atribuye los fallos de las personas sin poder a su “poca habilidad”

– Un estudio realizado en la Universidad de Granada demuestra que el grado de poder de los sujetos influye claramente en la justificación que los demás dan a sus éxitos o sus fracasos

– Para llevarlo a cabo, los investigadores trabajaron con una muestra formada por 142 estudiantes de primer curso de la Facultad de Psicología de la UGR

La sociedad atribuye los éxitos y los fracasos de las personas que tienen un alto poder a su “esfuerzo”, mientras que, cuando el fracaso es obtenido por personas que no tienen ese poder, éste se debe a su “poca habilidad para realizar sus tareas”, y no se valora su esfuerzo. Dicho de otro modo: el grado de poder de los sujetos influye claramente en la justificación que los demás dan a sus éxitos o sus fracasos.

Así se desprende de una investigación realizada por los profesores Rocío Martínez Gutiérrez, Rosa Rodríguez Bailón y Miguel Moya, del Departamento de Psicología Social de la Universidad de Granada, y publicada recientemente en la revista “Universitas Psicológica” de la Universidad de Bogotá (Colombia).
El objetivo principal de este trabajo era analizar el impacto del poder en las atribuciones que los perceptores hacen sobre diversos eventos que tienen lugar en el ámbito laboral. Para llevarlo a cabo, los investigadores trabajaron con una muestra formada por 142 estudiantes de primer curso de la Facultad de Psicología de la UGR. De ellos, el 17,6% fueron hombres y el 82,4% mujeres.

Un cuestionario con 4 escenarios

A todos ellos se les aplicó un cuestionario formado por 4 escenarios en los que se describían situaciones enmarcadas en el contexto laboral. Para controlar el posible efecto del sexo de los protagonistas, éste fue siempre femenino en los 4 escenarios. Tras presentarles el escenario, se les pedía a los participantes que señalaran alguna causa (entre cuatro) como responsable del éxito o del fracaso del sujeto en su lugar de trabajo.

A la luz de los resultados de este trabajo, Rocío Martínez cree que “sería necesario seguir profundizando en los efectos del poder en otros contextos, como por ejemplo, el empresarial o en organizaciones en las que se puedan observar las interacciones reales entre supervisores y subordinados”.