UNIVERSIDAD DE LA RIOJA

Alberto Gil Novales, catedrático emérito de Historia de la Complutense de Madrid, dicta la confererencia a las 20.00 horas

Alberto Gil Novales, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid, dicta mañana, viernes 30 de abril, a las 20.00 horas, en Centro Riojano en Madrid, la conferencia ‘García Herreros. Derecho y Revolución en el liberalismo español’ incluida en el ciclo de a Manuel García Herreros «El Numantino».

Este ciclo de conferencias pretende homenajear a Manuel García Herreros (San Román, 1767) y se completa con la convocatoria de un premio de investigación sobre su vida y su época. Está organizdo por la Universidad de La Rioja en colaboración con la Asociación de Amigos de San Román, el Gobierno de La Rioja, la Delegación del Gobierno, el Ayuntamiento de San Román, el Ateneo Riojano, el Centro Riojano de Madrid, el Consorcio para la Conmemoración del Bicentenario de la Constitución de Cádiz, el Foro para el Estudio de la Historia Militar de España y la Casa de Cantabria en Logroño.

El ciclo lo componen dos conferencias y una mesa redonda que, del 13 de febrero al 19 de junio, en Logroño, Madrid y San Román de Cameros, abordarán cuestiones como La Rioja en 1812, la figura de García Herreros en el liberalismo español y su enfrentamiento con los conservadores.

Manuel García Herreros nació en 1767 en San Román de Cameros (La Rioja). Ejerció de profesor de jurisprudencia en la Universidad de Alcalá. Durante la Guerra de la Independencia ejerció de ministro y fue elegido diputado por Soria para las Cortes de Cádiz.

Con la vuelta de Fernando VII, Manuel García fue destituido de su cargo y detenido, se le encarceló durante 8 años en el presidio de Alhucemas. Con el Trienio Liberal volvió a Madrid y, durante la regencia de M.ª Cristina, ocupó el cargo de secretario de Estado y ministro de Gracia y de Justicia.
Al abolirse la Constitución de Cádiz en 1823, Manuel García Herreros se exilió a Francia donde permaneció hasta 1834. A su vuelta se le nombró de nuevo ministro de Gracia y Justicia, cargo que ocupó hasta su fallecimiento en 1836.

MANUEL GARCÍA HERREROS «EL NUMANTINO». UN CAMERANO OLVIDADO
Manuel García Herreros nació el 10 de enero de 1767 en San Román de Cameros. Como muchos cameranos, su familia tenía ya un pie en la América hispana y Filipinas, por lo que, a los nueve años, al amparo de su tío Manuel García Herreros, oligarca del Consulado y magnate del comercio y la minería de Nueva España, se embarcó con destino a Méjico.

Estudió en la Universidad Pontificia de Méjico hasta 1875. Alcanzada la tonsura y a punto de ser ordenado, abandonó la carrera eclesiástica y regresó a España. Terminó la carrera en Alcalá de Henares, obtuvo la licenciatura y el doctorado en Leyes en 1793, y fue profesor y, en 1794, abogado de los Reales Consejos. En 1797 fue Procurador General del Reino y desde entonces, fue obteniendo cargos que orientaron su carrera hacia la política y conoció a Agustín de Argüelles, con el que mantendrá una amistad de por vida. En 1803 casó en Madrid con Ana María de Fondevila y Causada, perteneciente a una familia de la aristocracia.

A pesar de la gran popularidad alcanzada en vida, fue proscrito y olvidado: un castigo que muchos sufrieron por su colaboración al nacimiento de la identidad de España como Estado-nación moderno y más libre. Fue un ideólogo en la sombra, siempre discreto, jurista eminente, más que político pragmático. Rechazó condecoraciones y, al final de su vida, tuvo que suplicar a la Reina Isabel II una pensión con la que sobrevivir. Nunca permitió que su retrato figurase para la posteridad en el ministerio que había regentado en tres ocasiones.

En su más célebre discurso contra los señoríos invocó nada menos que a sus representados «numantinos» en su lucha por la libertad contra el Imperio romano. Un violento apóstrofe, que figura en los anales parlamentarios del siglo XIX, de donde surgió el sobrenombre «El Numantino».