UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA

Desarrolla un proyecto de investigación desde los meses de febrero a mayo en Cáceres y Badajoz para conocer los beneficios de la terapia ecuestre en 64 jóvenes de entre 8 y 16 años

El Grupo de Investigación de la Universidad de Extremadura GRESPE (Grupo de Estrés Laboral, Psicopatologías y Bienestar Emocional), dirigido por la profesora del departamento de Psicología y Antropología, Eloísa Guerrero, desarrolla entre los meses de febrero y mayo un proyecto de investigación (I+D+i) destinado a valorar el impacto de las terapias ecuestre y de la práctica de la equitación adaptada en dos grupos de jóvenes: un grupo con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y otro grupo con Trastorno por Déficit de Atención con (TDAH).

El grupo de la UEx GRESPE lleva a cabo la fase práctica de un programa de investigación de carácter regional en el que están involucrados 64 alumnos, entre los 8 y los 16 años. La mitad forma parte del grupo experimental y la otra mitad del grupo de control. Se evalúan más de cien variables propias de los trastornos estudiados y otras de carácter general que tienen que ver con el equilibrio emocional, la autoestima, la socialización, el autocontrol, etc. En esta fase práctica colaboran en torno a 20 personas, entre las que se encuentran profesionales de la psicología, de la educación, de la salud, profesionales de la equitación y un importante número de voluntarios.

Las sesiones tienen lugar en el Club Hípico Monfragüe de Cáceres (los lunes y los sábados) y en el Centro Ecuestre de los hermanos Mugiros en Badajoz (los lunes y los miércoles), con la colaboración de la Federación Hípica Extremeña, que está mostrando una decidida apuesta por el desarrollo de la equitación adaptada.

En el contexto nacional e internacional son frecuentes las prácticas de terapias ecuestres con jóvenes con distintos trastornos, pero muy escasas las bases científicas sobre las que se sustentan. En casi todas las capitales de provincia de España existen centros en los que se realizan este tipo de prácticas. En el contexto internacional, hay más de 50 asociaciones nacionales o transnacionales y en la mayoría de los centros en los que se realizan estas actividades, las sesiones son subvencionadas por entidades tanto privadas como públicas. La gran proliferación de este tipo de terapias mueve un importante número de recursos profesionales y económicos.

Sin embargo, a pesar de que la práctica de las terapias ecuestres se extiende vertiginosamente, gran parte de la comunidad científica aún se muestra reticente a la hora de considerar a este tipo de actividades como verdaderamente terapéuticas, otorgándolas exclusivamente el estatus de actividades deportivas o de ocio. Lo cierto es que en el contexto internacional no se encuentran más de una docena de referencias bibliográficas sobre investigaciones publicadas en revistas científicas independientes.

El objetivo de la investigación del grupo GRESPE consiste en aportar datos rigurosos acerca de los posibles efectos positivos del contacto con los caballos y de la práctica de la equitación deportiva, ya que las evidencias de los beneficios de la terapia ecuestre se basan fundamentalmente en evidencias empíricas de tipo anecdótico. No obstante, la investigación de los beneficios físicos está más desarrollada por los clínicos rehabilitadores que los educativos, psicológicos y sociales, beneficios más difíciles de observar y medir.

Los responsables del proyecto son: Manuel López Risco, director del proyecto (profesor del Departamento de Psicología y Antropología de la Universidad de Extremadura); Carlos Pajuelo Morán, coordinador del proyecto en la sección de Badajoz (profesor del Departamento de Psicología y Antropología de la Universidad de Extremadura) y Andrés García Gómez, coordinador del proyecto en la sección de Cáceres (profesor del Departamento Ciencias de la Educación de la Universidad de Extremadura).