UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN ANTONIO DE MURCIA

Congreso Mundial Universitario Magno

El cardenal Rouco Varela recordó durante su ponencia las diferentes visitas que el polaco realizó a España

“El Papa Juan Pablo II impactó profundamente en la sociedad española”, ha asegurado el arzobispo de Madrid, y presidente de la Conferencia ,Episcopal Española, el cardenal Antonio María Rouco Varela, durante su ponencia ‘Juan Pablo II y España’. También han intervenido durante las sesiones de la tarde el presidente del Consejo Pontificio para el diálogo Interreligioso y de la Comisión para las Relaciones con los Musulmanes, el cardenal Jean Louis Tauran; y el Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri, entre otros.

El cardenal Rouco Varela ha recordado durante su ponencia las diferentes visitas que Juan Pablo II realizó a España, la primera de ellas en 1982. Además, el cardenal Rouco ha narrado diferentes anécdotas sobre la figura del Papa polaco, en las que ha ensalzado su gran sentido del humor y su unión con los jóvenes.

Cabe destacar las palabras del cardenal Jean Louis Tauran, que ha disertado sobre el diálogo interreligioso en el Pontificado de Juan Pablo II. Para el purpurado, el Papa polaco ya desde su infancia recibió de Dios el carisma de la atención al otro, sin importar la raza o la religión. El ponente ha hecho referencia a la ocupación de Juan Pablo II no sólo con las grandes religiones del mundo. “Sabía como expresar su agradecimiento también a las religiones tradicionales africanas”, ha señalado el cardenal Tauran, que ha terminado su ponencia exaltando la figura del Papa polaco. “En la memoria del corazón, sus palabras todavía se oyen, las últimas imágenes de su cuerpo debilitado no borrarán nunca su imponente estatura física y la profundidad de su vida interior que hizo de él el atleta de Dios”, ha señalado.

Por su parte, el cardenal Leonardo Sandri, que ha centrado su ponencia en Juan Pablo II y las Iglesias Orientales, ha recordado la Carta apostólica Orientale Lumen, de la que ha subrayado la exigencia de continuar y de intensificar las buenas relaciones y el diálogo con las iglesias ortodoxas, con miras al establecimiento de la plena comunión.

“El Papa, con su presencia y su palabra, ofreció importantes motivos de reflexión sobre los temas de la pacífica convivencia entre las diversas comunidades libanesas. Él consideraba que sobre todo los jóvenes debían tener un papel determinante en el proceso de pacificación en el Líbano”, ha aseverado el purpurado.

También ha intervenido en la jornada de la tarde, el director de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, y Consultor del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, José María Gil Tamayo, que ha centrado su conferencia en ‘Juan Pablo II y las comunicaciones sociales. Evangelizar en una nueva cultura’. José María Gil ha calificado a Juan Pablo II como uno de los personajes de la historia más contemplado en y desde los medios de comunicación. El ponente ha asegurado que el Papa polaco fue consciente de que el desarrollo de la comunicación imponía una consideración nueva de los procesos informativos de la Iglesia. “Aparecía como era, y fue así percibido precisamente por su singular y atractiva autenticidad, hasta el punto de que podríamos decir que le conocíamos de toda la vida, nos era familiar, muy nuestro y a la vez de todos”, ha matizado.