El mercado se ha dejado amenazar todo el día, y cuando tan abiertamente se mete tanto miedo puede ocurrir exactamente lo contrario. Los griegos ciertamente están contra las cuerdas, y con el reloj en cuenta regresiva, pero ni para hoy ni para mañana (sí para mediados de mayo). Ahora es el momento de los carroñeros, pero de manos fuertes.

Los procesos de salida de fuertes caídas, son iguales a los que estamos viendo, pero hasta no salir, no hay confirmación. Mañana tendremos la bajista mucho más cerca y tal vez podamos confirmar que estamos en un proceso de salida, hoy solo lo intuimos. Hay una pequeña directriz alcista y es la que ha soportado él último intento bajsita, perder la zona de 10.850 complicaría, no hay espacio para ir a mínimos del día y que ese hecho no deteriore la estructura, que tampoco es clara en el muy corto plazo. Veremos lo que queda al final del día. De momento, somos optimistas. Por motivos personales escribiremos tarde nuestras conclusiones.