UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

España ocupa el tercer puesto en el ranking mundial de exportaciones de ajo con un total de 52.455 toneladas. Este sector está viviendo momentos complicados, debido principalmente a las masivas importaciones de ajo desde China así como a las plagas y enfermedades que le afectan y que están provocando grandes pérdidas de rendimiento en campo y almacén.

En busca de solución a esta problemática, investigadores del grupo de Sistemas de producción y protección vegetal sostenible de la EUIT de la UPM, han estudiado* la causa de una enfermedad del ajo que pudre los bulbos durante su almacenamiento (figura 1). Después de haber conseguido aislar el causante de la enfermedad, el Fusarium proliferatum, actualmente analizan el origen de los agentes patógenos, la posibilidad de que este mismo pueda afectar a otros cultivos, así como el efecto de la temperatura del terreno en todo este proceso.

En la comarca de Vallelado (Segovia) y su entorno, el ajo es una especie hortícola de gran importancia, con una superficie media de cultivo de 200 ha. En octubre de 2008, agricultores de la Asociación para la Promoción del Ajo de Vallelado, promovida por el Consorcio Agropecuario Provincial de Segovia, detectaron bulbos de ajo (Allium sativum L. cultivar “Blancomor de Vallelado”) procedentes de agricultores de la Comarca de Vallelado, con síntomas de podredumbres en el almacenamiento, consistentes en la presencia de pudriciones húmedas. Más tarde, los mismos síntomas se detectaron en treinta localidades donde se cultivaba el ajo, ubicadas en las provincias de Segovia y Valladolid.

Los aislamientos responsables de la podredumbre observada fueron identificados como Fusarium proliferatum (T. Matsushima; Nirenberg; Palmero et al, 2010), corroborando de esta manera la presencia del hongo en el campo ajero español que parece estar ya bien establecido en nuestro territorio, tan solo dos años después de haberse detectado por primera vez en EEUU. Abundando en el problema, varios científicos han informado sobre la presencia de fumonisinas (toxinas producidas por el hongo) en bulbos de ajo en Alemania.

Estos estudios (figura 2) despejan las dudas sobre la etiología de la enfermedad (estudio de la causa) pero plantean varias preguntas sobre el posible origen de los agentes patógenos, la posibilidad de que estos mismos hongos pudieran afectar a otros cultivos (cebollas, puerros, cebolletas, cebollinos, etc.) o sobre el efecto de la temperatura del terreno durante el cultivo sobre la población del hongo en el suelo o sobre la futura aparición de la podredumbre en almacén. Estudios que actualmente se están llevando a cabo en la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de la Universidad Politécnica de Madrid pretenden dar respuesta a algunas de estas preguntas.

* PLANT DISEASE 94 (2): 277, 2010. First report of Fusarium proliferatum causing rot of garlic bulbs in Spain. D. Palmero, M. De Cara, C. Iglesias, M.M. Moreno, N. González, and J.C. Tello.