UNIVERSIDAD DE CÁDIZ

Más de un millón de españoles la padecen, en especial las mujeres, y repercute gravemente en su por el , que ocasiona insomnio, fatiga y problemas de autoestima

Uno de los principales objetivos de la nueva , constituida por la Universidad de Cádiz y la , es la creación de aulas didácticas dirigidas a pacientes para que conozcan y afronten el dolor.

Con esta finalidad, la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia de Cádiz acogió ayer la primera Aula de Pacientes de la Cátedra Externa del Dolor, un seminario en el que participaron más de 200 pacientes y que abordó el Síndrome de , una de las enfermedades crónicas menos conocidas y que produce una gran intensidad de dolor.

Según datos del último estudio EPISER, el 2,4% de la población general española padece esta enfermedad, que es más frecuente entre mujeres y tiene mayor prevalencia entre los 40 y 49 años de edad.

Sin embargo, tal y como se manifestó en el Aula, esta enfermedad no se debe catalogar exclusivamente en el colectivo femenino, ya que los hombres también la padecen. “Hay más resistencia a diagnosticar fibromialgia en los varones y se tiende a atribuir los síntomas a otros procesos; esto hace que se tarde más en diagnosticarla en ellos. Además, las mujeres suelen ir más al médico, lo que podría explicar en parte que en ellas el diagnostico sea más frecuente”, indica la doctora Inmaculada Failde, del área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Cádiz.

La gran mayoría de las personas que lo padecen sufren dolor crónico en sus músculos y articulaciones, lo que repercute en su estado general de salud. Sus funciones físicas y psicológicas están alteradas y afectan gravemente en su calidad de vida, ya que tienen problemas de sueño, fatiga, baja autoestima y poca actividad física.

El paciente no puede establecer una vida normal ni en su ámbito laboral, ni en sus relaciones personales, “muchos pacientes tienen que darse de baja e incluso algunos no pueden soportar los abrazos de sus propios hijos porque los músculos le duelen, lo que merma aún más su la calidad de vida”, explica el doctor Luis Miguel Torres, subdirector de la Cátedra Externa del Dolor de Cádiz y jefe de la unidad de Dolor del hospital universitario Puerta del Mar.
Una enfermedad difícil de diagnosticar

La fibromialgia tiene, al mismo tiempo, un diagnóstico difícil “porque es un examen clínico en el que no existe ninguna prueba de laboratorio que demuestre esta enfermedad”, expone el doctor Antonio Pernia, del servicio de Anestesia Reanimación y Tratamiento del Dolor del hospital universitario Puerta del Mar de Cádiz.

Sin embargo, se ha definido categóricamente a través de unas pautas clínicas: un dolor generalizado, que afecta a varias partes del cuerpo; debe prolongarse de manera continua, por lo menos durante tres meses para que sea considerado un dolor crónico; y debe presentarse en determinados puntos sensibles del cuerpo. “No obstante, también descartamos cualquier enfermedad que pueda parecerse a la fibromialgia, como enfermedades metabólicas, neurológicas o reumatológicas, y que sí tienen una prueba diagnóstica que la descartan”.

En la actualidad, esta enfermedad no tiene un tratamiento específico, ya que se desconoce sus causas, aunque parece tener relación con “un fallo en la modulación del dolor por parte del sistema nervioso central del paciente”; como indica el doctor Torres. Por eso, es importante hacer comprender al paciente que, hasta el momento, “no se puede curar, pero que sí que existen tratamientos para mejorar los síntomas que padecen”, explica el doctor Pernia. Estos tratamientos se sustentan en terapias no farmacológicas y farmacológicas.

Los tratamientos no farmacológicos se apoyan principalmente en un tratamiento educativo, cuyo pilar es hacer comprender al paciente en qué consiste su enfermedad y cómo suele evolucionar. Es también muy importante, para mejorar su situación, mantener una dieta equilibrada, realizar ejercicio con el fin de evitar la rigidez muscular, así como controlar el estrés y mejorar su estado de ánimo a través de apoyo psicológico. También, como confirma la profesora Failde, “el apoyo familiar es especialmente importante en el cuidado y la atención de estos pacientes”.

Respecto a los farmacológicos, el tratamiento actual se basa en cuatro tipos de fármacos: analgésicos, relajantes musculares, anticonvulsivantantes y antidepresivos, estos últimos destacados por su efecto analgésico. Se suele combinar estas opciones -en pequeñas dosis- para tolerar los posibles efectos secundarios que puedan provocar estos medicamentos.

Como se concluyó en la jornada, hay que ser optimistas porque se está investigando permanentemente en las causas de este síndrome, por lo que se espera mejorar su abordaje.
La Cátedra Externa del Dolor

La Universidad de Cádiz y la Fundación Grünenthal han creado recientemente la Cátedra Externa del Dolor en la UCA, la segunda con estas características en nuestro país. Se trata de una iniciativa – conjunta de ambas instituciones – que promoverá la investigación avanzada en el diagnóstico y tratamiento del dolor, la formación dirigida a profesionales sanitarios, la educación sanitaria a pacientes, así como la promoción y divulgación científica.

La Cátedra del Dolor está dirigida por el profesor Juan Antonio Micó, catedrático de Farmacología de la Universidad de Cádiz, y el doctor Luis Miguel Torres, jefe del servicio de Anestesia Reanimación y Tratamiento del Dolor del hospital Puerta del Mar de Cádiz.

El Aula de Pacientes es una de sus actividades, cuyo objetivo es hace entender al paciente los motivos de su dolor y cuáles son los tratamientos de los que se disponen. Cada mes, la Universidad de Cádiz acogerá esta Aula, que se centrará en una temática ofrecida por un especialista, al mismo tiempo que se abrirá un turno de debate para que los asistentes puedan resolver sus dudas.