UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El miércoles, día 21 de abril, a las 19.00, en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación (C/ Marqués de Cubas 13, Madrid) tendrá lugar la presentación (a título póstumo) del ‘La dignidad de las macrovíctimas transforma la justicia y la convivencia’, de Antonio Beristain, catedrático de Derecho Penal de la UPV/EHU y fundador del Instituto Vasco de Criminología.

En el acto intervendrán:

José Luis de la Cuesta, director del Instituto Vasco de Criminología
Alfonso Serrano, director de la colección ‘Estudios de Criminología y Política Criminal’ de la editorial Dykinson
Mikel Buesa, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid
Javier Gómez Bermúdez, presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional
Enrique Múgica, Defensor del Pueblo

La última obra de Antonio Beristain constituye una selección de artículos recientes publicados en revistas especializadas o inéditos en algunos casos. El libro consta de cuatro partes diferenciadas: en la primera sección, titulada ‘Preeminente dignidad de los grupos vulnerables’, Beristain afirma que “las merecen, antes y más que las sanciones punitivas tradicionales a los delincuentes, la reparación total y la máxima dignificación”. El segundo capítulo analiza la evolución jurídica de las macrovíctimas y su nueva consideración de protagonistas de las nuevas Ciencias Jurídicas. Beristain propone la abrogación del término castigo y su sustitución por vocablos como reparación o sanción. Un Decálogo de la Nueva Justicia ocupa la tercera sección del libro, al tiempo que la última parte recoge entrevistas aparecidas en prensa con titulares tan llamativos como “El terrorismo de anula la voz y la palabra democrática”; “El Mal, demoníaco y humano, existe”; o “Algo está podrido en el País Vasco”.

Javier Gómez Bermúdez, que firma el prólogo de la obra, subraya “el rigor científico” de Beristain “y una claridad moral difícil de igualar”. Afirma, secundando al autor, la necesidad de superar “un Derecho Penal obsoleto, construido en torno a delito, delincuente y pena”, al tiempo que considera preciso “asumir la defensa de la víctima”. Los legisladores y los jueces deben también abordar, según Gómez Bermúdez, los efectos del limitado papel concedido a las víctimas y su segunda victimación “a causa de la lentitud del procedimiento, la reiteración de llamamientos a declarar, esperas, visión o confrontación con su victimario”. “Ante el delito no cabe neutralidad alguna”, concluye el magistrado. “Entre el bien y el mal no existe punto neutro”.

En el epílogo, el catedrático Mikel Buesa denuncia que “los que hemos sido víctimas del terrorismo somos testigos del Mal”. “Los terroristas deciden sobre la vida de sus víctimas sin tener en cuenta la inexistencia de una culpabilidad subjetiva en ellas”. Lamenta asimismo “la radical soledad con la que se afronta la existencia humana; una soledad vivida como abandono, sin alivio alguno, sin desahogo, en un desamparo desgarrador”.

Antonio Beristain Ipiña (Valladolid, 1924 – Donostia, 2009), catedrático de Derecho Penal de la UPV/EHU y fundador del Instituto Vasco de Criminología, está considerado como el padre de la . Desarrolló su carrera académica e investigadora sobre el eje de la defensa de los Derechos Humanos y el reconocimiento de las víctimas. Su destacada trayectoria le valió el reconocimiento especial del jurado del Premio Euskadi de Investigación 2009 en la categoría de Ciencias Sociales y Humanidades.