UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El estudio es fruto de un convenio entre la Delegación de Relaciones Institucionales del Ayuntamiento de y el Centro de Sociología y Políticas Locales de la Universidad Pablo de Olavide

El primer teniente de alcalde y delegado de Relaciones Institucionales, Antonio Rodrigo Torrijos, y la profesora María Ángeles Huete García, investigadora responsable del Centro de Sociología y Políticas Locales de la Universidad Pablo de Olavide, han presentado esta mañana las conclusiones extraídas del Diagnóstico de la población inmigrante en la ciudad de Sevilla.

Este trabajo de investigación desarrollado por el equipo de trabajo de la profesora Huete surge a partir de un convenio suscrito en 2008 entre Relaciones Institucionales y el Centro de Sociología y Políticas Locales de la Universidad Pablo de Olavide, para elaborar una radiografía verdaderamente real, tanto de la población inmigrante censada, como de la no censada. El objetivo era tener una información más precisa y fiable de la población inmigrante (características, perfiles, tipologías, principales demandas, etc.), con la finalidad de adaptar las políticas de integración y normalización desarrolladas por la delegación.

Este convenio, con una dotación económica de 55.000€, ha permitido la elaboración de este estudio, que ha tenido un año de duración – entre noviembre de 2008 y 2009- y en el que han participado entre cinco y ocho personas. Para su desarrollo se ha trabajado con una muestra de 2.274 personas, a las que se le han realizado encuestas domiciliarias, con un error máximo estimado de 1,98%, cuando en este tipo de trabajos el error suele rondar aproximadamente el 3%.

El estudio ha partido de la diferenciación de distintos modelos de barrio en la ciudad, a partir de varios criterios: la intensidad (cantidad total de inmigrantes) y la heterogeneidad (en función de los países de procedencia) y la segregación (acumulación de personas inmigrantes por unidades censales). Del análisis de estos criterios, se han extraído los siguientes tipos de barrios, entendidos como modelo de asentamiento de la población inmigrante:

– Multicultural alta segregación: mayor cantidad de inmigrantes, pero de diferentes nacionalidades (El Cerezo o La Palmilla).
– Multicultural baja segregación: hay una presencia significativa de inmigrantes, más dispersos y con carácter multicultural (El Rocío).
– Auge alta segregación: son barrios como La Plata o Begoña, en los que la población inmigrante es aún menor, pero está bastante concentrada.
– Auge baja segregación: se da en barrios de la zona centro como San Lorenzo, Santa Cruz o Santa Catalina, donde los inmigrantes están más dispersos.
– Autóctono alta segregación: hay clara mayoría de población española, pero los inmigrantes se encuentran bastante concentrados, lo que sucede en Torreblanca.
– Autóctono baja segregación: lo que varía respecto al anterior es que la dispersión de inmigrantes es mayor (La Barzola o San Diego).

Cuestionados por los motivos de llegada, tanto a España como a Sevilla, las razones son muy parecidas, fundamentalmente de tipo económico y socioculturales (la necesidad de reencontrarse con amigos y familiares). Este dato varía un poco en la elección del barrio, que se hace más por razones materiales, por temas como la vivienda asequible o el nivel de equipamiento (El Cerezo, La Palmilla y El Rocío).

Un dato fundamental que aporta el estudio es la alta valoración que los inmigrantes le dan a España como sociedad de acogida, con independencia del modelo de barrio en el que vivan. En todos los casos, las personas inmigrantes sitúan su índice de valoración por encima del 70, en una teórica escala de cero a cien. Aún dentro de esta valoración positiva, los ámbitos en los que los inmigrantes perciben una mayor discriminación son la adquisición de viviendas y el acceso al empleo, especialmente en el modelo de barrio representado por Torreblanca.

Con respecto a las administraciones que a ojos de los inmigrantes hacen un mayor esfuerzo en políticas de inmigración, se sitúa el Ayuntamiento de Sevilla, seguido por la Junta de Andalucía y ya, más alejados, el Gobierno de España y la Diputación de Sevilla. En políticas sectoriales, los inmigrantes estiman que son la sanidad y la educación los aspectos que más favorecen su integración.