UNIVERSITAT JAUME I

Sonia Reverter ha impartido la tercera conferencia que se enmarca dentro del ciclo “La Democracia hoy: retos para una nueva ciudadanía”, organizado por el Departamento de Filosofía y Sociología de la Universitat Jaume I, con el título de “Género y sociedad civil en Democracia”.

La autora ha argumentado que cuando “las feministas tomaron en la década de los 70 el eslogan de lo personal es político estaban cuestionando las barreras tradicionales que separan el terreno de lo político de lo no político. Y esa continúa siendo, en gran parte, una de las tareas principales de la teoría feminista: redefinir qué es política.” En esta línea ha señalado que en el actual escenario de crisis del estado, el papel político de la sociedad civil puede ser determinante a la hora de ampliar el espacio democrático. El feminismo y la agenda de tiene mucho que ganar o perder en la nueva concepción de la gobernanza y de los diferentes roles de participación política que se asignen a los diferentes niveles de gobernanza.

Según ha señalado Sonia Reverter, el gran desfase que sigue existiendo entre la igualdad legal, es decir, la incorporada en las leyes a través de la intervención de la política formal y del estado, y la igualdad real, la que se da en actitudes que se muestran en la convivencia en los ámbitos público y privado, es el más claro indicador de que por mucho que hayamos avanzado queda aún mucho que hacer para tener sociedades plenamente igualitarias. Por este motivo la autora ha resaltado la permanente “necesidad de transformación democrática”, una necesidad defendida desde el feminismo que reclama la importancia “no sólo de hacer leyes, sino también de transformar mentalidades, erradicar costumbres, desactivar tópicos y, en definitiva, resignificar gran parte de lo que hasta recientemente hemos entendido por “hombre”, “mujer”, “familia”, “trabajo”, “identidad”, “igualdad”, “diferencia”… Siendo todo ello una tarea de calado político, no simplemente conceptual, puesto que implica la manera en que vivimos y decidimos nuestras vidas cada día.

En este sentido, la autora ha señalado que la pregunta que se debe resolver consiste en pensar si es suficiente la estructura del estado con sus planes de igualdad para realizar estas transformaciones. Reverter ha concluido que la respuesta no podía ser afirmativa, ya que “aunque la regulación del estado sigue siendo necesaria para garantizar y promover la agenda igualitaria, ésta no es suficiente”. De esta forma, ha señalado la importancia de implicar a los diferentes sectores, grupos y organizaciones de la sociedad civil para que los cambios necesarios se produzcan en la misma base de la realidad, ya que “sólo ese doble camino de lucha por la igualdad, desde las instituciones del estado y desde los diferentes grupos de la sociedad civil, asegurará la igualdad real y promoverá, a su vez, una democracia más sólida”.