UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

El trabajo, publicado este mes en la revista oficial del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, pone de manifiesto que las bacterias viajan por el mundo transmitiéndose los mecanismos de resistencia

Un grupo de investigación de la Universidad Complutense dirigido por el profesor Bruno González-Zorn, en colaboración con la Health Agency de Londres, ha detectado en el Reino Unido una con un nuevo mecanismo de resistencia a hasta ahora desconocido en bacterias patógenas y en la Unión Europea.

Se trata de un determinante de resistencia a los antibióticos aminoglucósidos, una de las familias de antibióticos fundamentales para la lucha contra las enfermedades infecciosas según la OMS. Esta nueva resistencia proviene precisamente de las bacterias de la naturaleza productoras del antibiótico, que han aprendido durante miles de años a protegerse del propio antibiótico que producen mediante este mecanismo, evitando así su suicidio. El mecanismo, denominado RmtC (metiltransferasa del ribosoma), solo se había encontrado hace unos cuatro años en dos bacterias no patógenas en Australia y en Japón, y el hecho de que no volviera a registrarse en estos años en ningún hospital del mundo hacía pensar que probablemente no iba a diseminarse más. Sin embargo, la presencia de RmtC Salmonellas altamente patógenas en el Reino Unido representa una amenaza para la utilización de los aminoglucósidos en la práctica clínica en la Unión Europea.

Las trece bacterias detectadas son genéticamente idénticas, y por tanto se trataría de un único clon que se ha diseminado con gran rapidez tras haber ocurrido el trascendental salto de RmtC de bacterias no patógenas a bacterias patógenas. De forma añadida y por primera vez, una de las bacterias detectadas procede de un alimento, hecho que amplía la capacidad de diseminación de la nueva resistencia bacteriana, al poder transmitirse por una nueva vía como es la alimentaria.

Curiosamente, la mayoría de las trece bacterias identificadas han sido aisladas en pacientes con una historia reciente de viaje a India. Un consorcio internacional, formado por los investigadores de este trabajo junto con otros de Alemania e India, pretende aunar sus fuerzas mediante el programa europeo New Indigo, para detectar el origen de esta salmonella y luchar de forma conjunta contra su diseminación.

El trabajo, publicado este mes de abril en Emerging Infectious Diseases (1), la revista oficial del CDC (Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos), pone de manifiesto que las bacterias viajan por el mundo transmitiéndose entre sí los mecanismos de resistencia, de modo que, partiendo de una única bacteria, el nuevo mecanismo podría extenderse por hospitales de todo el mundo en poco tiempo. Esta posibilidad hace trascendental su inmediata detección y caracterización, así como la colaboración internacional para el estudio conjunto de la resistencia bacteriana, que ya se ha convertido en uno de los mayores retos sanitarios de la actualidad.

El descubrimiento de los antibióticos supuso una de las mayores revoluciones en la medicina moderna al cambiar de forma radical la manera de enfrentarnos a las enfermedades infecciosas. Sin embargo, las bacterias han sido capaces de desarrollar mecanismos de evasión a la acción de los antibióticos (fenómeno conocido como resistencia bacteriana), debido a que poseen una gran capacidad de adaptación genética en situaciones adversas. Este hecho, sumado al uso abusivo de los antibióticos por parte del hombre, ha inducido una gran dispersión de los mecanismos de resistencia entre las poblaciones bacterianas, incluyendo las bacterias patógenas. Por eso cada vez resulta más complicado encontrar un tratamiento eficaz para enfermedades infecciosas que hasta hace poco eran relativamente fáciles de tratar.