En la semana, una noticia recorrió el mundo, en todos los medios: Científicos habían descubierto el Arca de Noe. Al rato muchos nos enteramos que esos “científicos” eran un grupo de exploradores liderados por uncineasta evangélico llamado Yeung Wing-Cheung. Y un rato después que el grupo de exploradores pertenece a una fundación privada llamada Noah’s Ark Ministeries, que se dedica a buscar el Arca de Noe.

Toda esta serie de datos tendenciosos no pareció apabullar a los periodistas que corrieron a escribir sus notas y relatar el “descubrimiento” al público.

El hecho es que Yeung Wing-Cheung parece estar un 99% seguro de que las imágenes que tomó y muestra en su web, pertenecen al Arca bíblica del señor Noe. El conjunto de restos se sitúa a 4000 metros de altura en “algún lugar secreto del monte Ararat”. En las imágenes pueden verse telas de araña entre las maderas, y a esa altura, no hay arañas, o por lo menos no tejen telas.

Entre otras críticas menores, que los periodistas podrían no haber encontrado, nos encontramos con que los restos dicen datar de hace 4800 años, momento en el cual el monte Ararat no estuvo sumergido.

Yeung Wing-Cheung dice que se trata de un barco bastante grande, con muchas habitaciones, que podrían haber albergado a los animales. A estas alturas, el tema no roza lo ridículo, sino que está completamente sumergido en lo ridículo. Así que vamos a ser claros.

Estimados periodistas:

Por favor, no vuelvan a informar con bombo y platillos que encontraron el Arca de Noe, como lo hicieron más de una docena de veces los últimos cien años, y resultó ser un fraude.

El Arca de Noe no existe, igual que Noe, son un mito, un cuento. Si siguen anunciando estas cosas, la gente lo va a creer, y como ya pasó tantas veces, cuando se descubre que es un fraude, la noticia no tiene la misma repercusión, y vamos a tener cierta cantidad de personas que jamás se enteraron de la segunda parte.

Así que eviten hablar de misterios y tonterías similares, porque siempre se descubren, y siempre la segunda parte de la noticia tiene menos repercusión.

El arca como tal no existió, ni pudo haber existido, si ustedes quieren creer que un hombre puede construir sin tecnología y casi sin ayuda un astillero y un barco de 150 metros de madera (los de madera más grandes no han superado los 70 metros) allá ustedes. Eso no es cierto, y no hay ningún tipo de evidencia de que haya sucedido o pueda suceder. Un cuentito no me basta.
Y si quieren creer que la Tierra estuvo completamente inundada hace cincomil años; y que todas las especies del mundo pueden caber en parejas; y alimentarse durante un año en un barquito; y que el señor Noe se internó solito en el Amazonas para recoger dos muestras de cada especie de cucaracha; y que luego las volvió a poner en su lugar y unas cuantas tonterías más, deberían replantearse algunas cosas, o buscar algún tipo de evidencia que sustente esas pavadas.

Y la evidencia no se trata de un dudoso trozo de madera podrida. Ningún zoólogo, biólogo, geólogo,  físico, químico, etnólogo, sentidocomunólogo, ha llegado jamás a una conclusión que apenas se le parezca a esa tontería.

¿Pudo haber alguna inundación por esos años? Sí, tal vez, de hecho es probable que una inundación, transmitida de boca en boca durante mucho tiempo, haya desembocado en tal mito, pero no tiene nada que ver con un Arca, ni con la ira de dios contra un mundo lleno de librepensadores.

Y no quiero discutir de religión, quiero que los periodistas no me vendan verdura. Un periodista tiene que ser objetivo, y que hayan propagado esto como pólvora, sin una mínima dosis de escepticismo, es terrible.