UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

El primer acto académico del nuevo doctor “honoris causa” lo protagoniza ante alumnos de la Facultad de Comunicación

José Antonio Domínguez Bandera, , ha animado a los jóvenes a “ser valientes y a luchar con confianza y tenacidad por conseguir los objetivos que se planteen”. Estas declaraciones las ha realizado el nuevo de la Universidad de Málaga en el transcurso del Encuentro con Cultura que, organizado por el Vicerrectorado de Cultura y Relaciones Institucionales, se ha desarrollado en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, el mismo centro que propuso conceder la máxima distinción universitaria al actor, director y productor de cine malagueño.”No pretendo -explicó un poco mas adelante Banderas- ser un ejemplo para nadie, porque cada cual debe fijarse sus objetivos y sus metas…, pero si mi trayectoria sirve para quitar miedos…, para animar a algún joven estudiante a mirarme y pensar…Si este tipo lo ha conseguido…, porque no voy a intentarlo yo… con eso ya me sentiría satisfecho”
Antonio Banderas, realizó su primer acto académico ante un auditorio abarrotado de estudiantes que siguieron con gran atención las respuestas que dio el invitado a los dos profesores que actuaron como entrevistadores en esta segunda edición de los Encuentros con Cultura. Estos encuentros son una apuesta importante del Vicerrectorado de Cultura en la que una personalidad del mundo de la cultura o de la ciencia se enfrenta a dos entrevistadores, uno de formación científico técnica y otro del ámbito social humanístico. En esta ocasión el rol de entrevistadores fue asumido por José Ángel Narváez, vicerrector de Investigación y profesor del departamento de Fisiología Humana y por María Jesús Morales, profesora de Contabilidad y Gestión de la Facultad de Ciencias Económicas.

El acto comenzó con la bienvenida a la Facultad de Ciencias de la Comunicación, por parte del decano de la misma, Juan Antonio García Galindo. Acto seguido, la vicerrectora de Cultura, Maribel Calero, explicó la dinámica de los encuentros y agradeció el apoyo que da el CTI y todo el Vicerrectorado de Innovación a la celebración de estos encuentros que están siendo grabados y retransmitidos por la web de la Universidad de Málaga. Antes de comenzar el debate, la rectora, Adelaida de la Calle, alabó el carácter y la entrega de Banderas “que inmediatamente se ha puesto a trabajar para el engrandecimiento de esta universidad sin limitaciones”. La rectora relató que antes de participar en el debate, el nuevo doctor de la UMA había mantenido una fructífera entrevista con investigadores de la UMA interesándose por las posibilidades de I+D+i de sus trabajos.

Banderas, en su primera intervención avanzó que “la Universidad para mi significa futuro y los alumnos son el alma de esta institución”. El actor, en el momento de animar a los jóvenes a vencer los miedos y a apostar por lo que creen, relató su experiencia personal cuando decidió abandonar Málaga para tratar de abrirse camino en Madrid. Contó como estuvo a punto de verse obligado a regresar sin lograr ninguno de sus sueños y como la intuición, o la suerte, o la corazonada de entrar directamente a Alicia Moreno, hija de Nuria Espert y empleada en el Teatro Nacional, hizo que de repente todo cambiara y que, poco a poco su sueño fuera tomando cuerpo, más allá incluso de lo que habría llegado a soñar. “Qué hubiera sido de mi si aquella noche no me decido a abordar a Alicia Moreno -se interrogó- es difícil de predecir, pero es casi seguro que ahora mismo no estaría en aquí en la Universidad de Málaga estrenando mi condición de doctor”. “La vida – concluyó- por mucho que la programes está llena de cosas como esta, aparentemente pequeñas, pero que pueden llegar a marcar todo tu futuro”.

A preguntas de los entrevistadores, Antonio Banderas se refirió a las diferentes formas de trabajar del actor de cine y de teatro. “En el cine, el actor tiene mucho menos control sobre su trabajo, primero porque dependen en buena manera de la idea y del carácter del director y luego porque el proceso de producción interfiere mucho con el trabajo de los actores”. “En el teatro, por contra, se da un proceso mucho más inmediato, el director marca unas pautas, pero la verdadera dirección de la obra la va ofreciendo el público con su respuesta; es el público el que te moldea, el que te da las claves de la actuación”.

Sobre el futuro del cine, en un mundo en continua revolución tecnológica, Antonio Banderas se mostró seguro de que “vamos a seguir viendo historias grabadas de alguna manera…, aunque la verdad no me atrevo a decir en que soporte ni con que características técnicas. Es fácil que dentro de poco podamos ver cine en 3 dimensiones sin gafas… e incluso no es descabellado pensar que en un futuro no demasiado lejano los actores sean remplazados por clones virtuales generados por ordenador… lo que supondría el fin de los actores de cine”…”Por esa razón -concluyó- cada vez me atrae más la idea de volver a ese cine en auténticas tres dimensiones que se inventó hace miles de años y que se llama teatro”.

En la parte final de su intervención, Banderas se refirió al distinto tratamiento que tienen las artes escénicas y las Universidades en Europa y Estados Unidos. “En las universidades americanas priman mucho las actividades paralelas, desde el deporte, al teatro, la música o el cine, pero como elementos de potenciación de las posibilidades de los alumnos”, pero apenas hay relaciones entre la Universidad y el mundo del espectáculo. “En realidad todo lo relativo al mundo del espectáculo entra dentro de la esfera de lo privado y no hay un espacio público en el mundo de la cultura. Son modelos diferentes -explicó- que responden a realidades diferentes y ambos tiene ventajas e inconvenientes y, además sería muy difícil de implantar el modelo americano en Europa, por la propia fragmentación de lenguas, culturas y países que impiden crear un mercado interior suficientemente fuerte y también es muy difícil, por no decir imposible, entender la intervención del Estado en el mundo de la cultura en Estados Unidos”. “El admirado y respetado -explicó- se pasó media vida tratando de que se formará el Teatro Nacional en Estados Unidos que asegurara espectáculos de buena calidad en todo el país, con escaso o ningún éxito”. “Son respuesta diferentes -concluyó- a situaciones de partida muy distintas”.