UNIVERSIDAD DE JAÉN

El ex jugador de la Selección Nacional de y presentador del programa de Cuatro Hermano Mayor, Pedro García Aguado, quiso romper las creencias y los mitos en torno al consumo de moderado, porque “el adicto no es solo aquel que está con la jeringuilla; existen el adicto de fin de semana, el de cada mes”.

Pedro García Aguado ofreció el lunes, 24 de mayo, una conferencia, organizada por la titulación de Psicología Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de Jaén, bajo el título Un viaje de aprendizaje. En esta conferencia, dirigida a futuros psicólogos, pretendía “hacerles entrar en conflicto, porque yo les rompo mucho esas creencias, ya no sólo como profesionales, sino como personas, sobre el consumo del alcohol y otras drogas”.

Especialmente, se refirió a los consumidores esporádicos de alcohol y marihuana de fin de semana “que el lunes están todos muy tristes y el viernes están felices. La cabeza puede jugar una mala pasada”, ya que existe la creencia de que “si bebo mucho y no me emborracho es que controlo. Quizás haya un problema de tolerancia a la sustancia”. A su juicio, al igual que el tabaco antes tenía una aceptación social y ahora no, “yo intento que las generaciones venideras, cuando se enfrenten al alcohol, sepan valorar que es droga”.

El ex jugador de Waterpolo contó a los alumnos su experiencia con el consumo de drogas y les recomendó que como profesionales tomaran una posición de partida, “es decir, si van a apostar por el discurso del consumo moderado o el de no consumo. Yo les dejo el mensaje de a dónde me llevaron mis decisiones y que ellos decidirá a dónde quieren llegar”.

Pedro García Aguado trabaja actualmente como asesor y consultor especializado en diferentes áreas relacionadas con la enfermedad de adicción. Ofrece conferencias para prevenir sobre las consecuencias del uso del alcohol y otras drogas. Asimismo, imparte charlas sobre motivación, espíritu de superación y liderazgo en los equipos de trabajo, en empresas,  comparte su experiencia en colegios, institutos, para que los jóvenes adquieran conciencia de riesgo.