Todo salió como pensábamos y dijimos hoy a la mañana, pero esperábamos que la caída se produjera antes y que tuviéramos una recuperación. En cambio, en los últimos 10 minutos parecía que todos abandonaban el barco, esa es la sensación. Esperemos que podamos tener un rebote interesante, pero la han dejado solo para la fe, en tanto que con poco que caigamos mañana (por debajo de 9000) se rompería lo poco que se construyó ayer y hoy. Las perspectivas a medio plazo son de romper mínimos de 2009, siguen así y las ratificamos. En el cortísimo plazo “nos gustaría” un rebote que nos situe por encima de 9550, pero el final nos lo pone en duda otra vez. Todo está en el plazo en el que operemos, el lado corto es ganador a corto, pero no se puede muy apalancado ya que eso nos lleva a una entrada demasiado buena, lo que es extremadamente dificil en estos momentos de volatilidad.

Quedamos con los ojos puestos en los americanos, el se encontraba en 10.098 al cierre del Ibex en subasta y tiene que hacer su trabajo para que no perdamos el control nuevamente. En apertura de mañana se sabrá todo, no hay muchas posibilidades más allá de la primer hora de negociación.