Poco y nada. En un principio, la acupuntura se basa en premisas erróneas: hoy en día sabemos que no existe una energía que fluye por nuestro cuerpo y se acumula en ciertos puntos, y las enfermedades no se producen por bloqueos del flujo de esa energía, que los orientales llaman Qi.

Sin embargo, hay muchos experimentos que muestran que las sesiones de acupuntura tienen cierta efectividad para calmar el dolor, y hasta algunos hablan de mayor efectividad que en casos de placebo, o aplicado en animales. Uno de los problemas principales de esto es que es difícil aplicar un placebo, teniendo en cuenta que el tratamiento trata de clavar agujas y no consumir una sustancia. Y otro de los problemas es que la concepción del dolor es muy relativa, y difícil de medir y comparar.

Todas estas cosas son muy interesantes pero no tienen casi relación con el estudio realizado por y publicado en Nature, que los medios están comentando.

Lo que verdaderamente hicieron los científicos fue tomar algunos ratones y pincharlos con agujas, y tomar otros ratones, y pincharlos con agujas, y luego rotar las agujas como hacen los acupunturistas. El lugar elegido fue la rodilla, donde los acupunturistas dicen que los humanos (y no los ratones), tienen una especie de “centro energético”, sobre el cual no dan más explicaciones de cómo funciona de forma coherente.

El hecho es que los científicos midieron, en el grupo de ratones que trataban con técnicas acupunturistas, un aumento en la segregación de adenosina. Esta sustancia es conocida porque es segregada cuando los tejidos de algún órgano resultan dañados, y entre otras cosas, actúa como sedante.

Lo que los científicos deberían haber hecho, es analizar si había alguna diferencia en cantidad de adenosina segregada con respecto a otros puntos “no energéticos”, pero no lo hicieron. Porque no es nada nuevo el hecho de que el tejido dañado segregue esta sustancia.

Así que no hay nada nuevo bajo el sol. Los medios anunciarán que “se descubrió cómo funciona la acupuntura“, dando por hecho que  funciona, sin analizar nada más. Algunos titulares serán más amarillistas que otros, y los acupunturistas gritarán de alegría.

Es probable que se afecten ciertas terminales nerviosas relacionadas con el dolor, mediante la acupuntura, pero todavía no se sabe si esto es así, ni cómo funciona. Por eso puede ser peligroso utilizar esta terapia como tratamiento para dolencias que pueden llegar a ser graves. Si el problema a tratar no es tan problemático, no hay mucho problema, pero cuando de salud se trata, es mejor ir por lo seguro.

El artículo está un poco más ampliado en mi otro blog: Alerta Pseudociencias. Este post iba a ser un mero comentario, y una sugerencia para visitar el otro, pero quedó un tanto extenso.

Contando la mentira del Arca de Noe, y la de que el Terremoto en Chile movió el eje de la Tierra, estaríamos inaugurando una nueva sección de crítica a la mala información científica en los medios. Me estaba olvidando del mítico caso del Grog xD (se lo recomiendo a los nuevos lectores).