UNIVERSIDAD DE CÁDIZ

Universidad y empresa firman un acuerdo para la explotación de esta patente, perteneciente al grupo de investigación ‘Corrosión y Protección’

El grupo de investigación Corrosión y Protección, dirigido por Francisco Javier Botana, ha llevado a cabo una nueva invención basada en una máquina de ensayos, cuyo principal objetivo es acelerar el proceso de corrosión, sometiendo a los materiales a inmersiones alternadas bajo condiciones controladas en todo momento. De esta forma, este dispositivo permite recrear en un laboratorio diferentes situaciones ambientales de la forma más exacta posible para estudiar el comportamiento de distintos materiales en este medio.

La patente se basa en un dispositivo automático para la realización de ensayos, tanto de corta como de larga duración, en condiciones controladas, sin la necesidad de un operador. Este dispositivo permite realizar test a probetas de distintos materiales, en líquidos de diversas composiciones y concentraciones de forma simultánea o en ensayos diferenciados y programados en distintas condiciones.

Ante la novedad de este nuevo sistema, la empresa ha decidido firmar un convenio con la Universidad de Cádiz para poder explotar esta patente. Y es que “en la invención de esta máquina, que somete a determinadas sustancias a una serie de condiciones para ver cómo se comportan, ha participado uno de nuestros trabajadores, David Listán; que nos propuso la posibilidad de comercializar el dispositivo y nosotros entendimos que era viable” explica su gerente, José Antonio Ruiz. Asimismo, destaca que “no debemos olvidar las puertas que nos puede abrir una universidad como la UCA, ya que puede ofrecernos muchas oportunidades”. Por todo ello, “hemos mantenido varias reuniones con técnico de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) hasta cerrar un acuerdo, nosotros vamos a editar folletos, intentar difundir la máquina a nivel internacional por diversos laboratorios y analizar la posible aceptación que tenga este producto”.

La explotación de esta patente de la UCA, desde Quinta Ingeniería se ve como “una nueva vía de trabajo con la Universidad al haber un alto grado de compromiso con esta institución y entendemos que podemos abrir mercado en los laboratorios”, concluyen desde la entidad privada.