UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

El programa es gratuito y está abierto a todos los progenitores que estén pensando en divorciarse, separarse o se encuentren al principio del proceso

El grupo de investigación Harremanak de la UPV/EHU, dirigido por la profesora titular Sagrario Yarnoz de la Facultad de y directora del Máster en Divorcio y Separación, ha puesto en marcha GURASOAK, un programa piloto, pionero en España, destinado a padres y madres que se hallen en los inicios del proceso de divorcio. El grupo Harremanak trabaja desde hace más de 10 años en el análisis y el estudio de las relaciones interpersonales. Actualmente está centrado en la dinámica del divorcio-separación y sus consecuencias en el bienestar psicológico de las personas implicadas en él, tanto niños como adultos.

El programa pionero GURASOAK está conformado por dos sesiones de 3 horas de duración cada una, con una semana de intervalo entre ambas. Está organizado de tal forma que los miembros de la misma ex pareja no pueden acudir juntos a la misma sesión, y se han marcado una serie de criterios de exclusión: más de 6 meses desde el cese de la convivencia, psicopatología grave de alguno de los progenitores, o violencia doméstica dentro de la ex pareja. Los contenidos son de tipo psicológico y legal, con especial incidencia en los efectos psicológicos del divorcio en niños y adultos. El programa es gratuito y está abierto a todos los progenitores que estén pensando en divorciarse, separarse o se encuentren al principio del proceso. Priscila Comino, miembro del grupo Harremanak, licenciada en Psicología, Máster en Clínica Psicoanalítica e investigadora pre-doctoral del Departamento de Personalidad de la UPV/EHU es la encargada de materializar este programa, que forma parte de una investigación más amplia, objeto de su Tesis Doctoral.
El 50% de las parejas acaban separándose

El número de divorcios y separaciones ha aumentado en España y en el resto de Europa durante la última década. Con respecto a este dato, la profesora Sagrario Yarnoz considera que todavía falta una ‘cultura del divorcio’, que incluya la adecuada formación de todos los profesionales implicados en el proceso, y la ayuda a las personas implicadas en el proceso desde sus primeras etapas.

“Es innegable- afirma Yarnoz- que la frecuencia de las separaciones y divorcios va en aumento en todo el mundo, según las estadísticas. Si a mitades del siglo XIX el 5% de los matrimonios terminaba en divorcio, a nivel mundial, actualmente, se habla del 50%. Este hecho tiene importantes implicaciones para el bienestar psicológico de todas las personas implicadas en el proceso del divorcio, tanto adultos como niños”.

“El divorcio o la separación- continúa Sagrario Yarnoz- rompen el matrimonio o la pareja, pero no la familia. Esto hace que los componentes del grupo familiar deban pasar por un periodo de reorganización con posterioridad al divorcio, de manera que puedan adecuarse a las nuevas circunstancias familiares. Diversos autores marcan un periodo de unos 2 años para que tanto adultos como niños-as se reajusten de nuevo tras el divorcio. Sin embargo, la investigación ha demostrado que para conseguir una adecuada adaptación es fundamental la intervención preventiva (y educativa) con familias al inicio del proceso de divorcio.”

Con esta finalidad, el grupo Harremanak de la UPV/EHU ha puesto en marcha el programa piloto GURASOAK, pionero en España.